La muerte de Luna Miqueo, la nena de seis años que sufrió un grave accidente durante el recreo en una escuela de Rosario, generó una profunda conmoción. En medio del dolor, su familia tomó una decisión conmovedora: donar sus órganos para ayudar a otros chicos.
La noticia fue confirmada por su papá, Ricardo Miqueo, a través de un emotivo mensaje publicado en Facebook. Allí recordó a su hija como una niña alegre, dulce y llena de amor. “Mi hija Luna era una niña profundamente alegre, ocurrente y llena de amor. Tenía una forma única de mirar el mundo”, escribió el hombre.
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En ese mismo texto, explicó la decisión familiar de donar sus órganos. “Decidimos donar sus órganos para que su amor y su luz sigan presentes en otras vidas. Elegimos que su historia también sea una oportunidad de vida para otras”, expresó.
El padre también agradeció al personal de salud que asistió a la niña tras el accidente. “Queremos agradecer profundamente a cada uno por haber hecho todo lo posible con tanto esfuerzo, dedicación y, sobre todo, con tanto cariño hacia nuestra hija y hacia nosotros”, señaló.
Luna había sufrido el accidente el viernes por la tarde en la Escuela Islas Malvinas N°117. Según las primeras versiones, estaba jugando en el patio cuando cayó y golpeó su cabeza contra un banco de cemento.

Fue trasladada de urgencia a un centro de salud, donde los médicos lograron estabilizarla en un principio. Sin embargo, su estado seguía siendo crítico y finalmente murió el domingo a causa de las graves lesiones sufridas.
En su mensaje, Ricardo también reflexionó sobre la importancia de garantizar espacios seguros para las infancias. “Los niños necesitan jugar, es parte de su naturaleza, y como adultos no podemos ni debemos impedirlo. Pero sí tenemos la responsabilidad de brindarles herramientas, espacios seguros y contención”, escribió.
La despedida cerró con una frase que sintetiza el gesto de la familia en medio de la tragedia: “Quiero que se la recuerde por su vida, no por su final. Donar es multiplicar el amor”.



