El uso incorrecto de antibióticos es una de las causas principales del avance de bacterias resistentes, un problema sanitario que crece y que puede volver más difíciles de tratar algunas infecciones.
La resistencia ocurre cuando los antibióticos dejan de ser capaces de eliminar determinadas bacterias. Esto puede tener consecuencias graves, especialmente en infecciones intrahospitalarias, donde suelen circular microorganismos más resistentes.
En Argentina, según indicó el doctor Carlos Sabagh en Telenoche, se registran miles de muertes vinculadas a esta problemática. Por eso, los especialistas insisten en la necesidad de tomar conciencia y evitar el uso indiscriminado de estos medicamentos.
Sabagh explicó que una de las claves es “evitar la indicación innecesaria de antibióticos por parte de los médicos y no a la automedicación”.
+ VIDEO: Carlos Sabagh sobre el uso correcto de los antibióticos

El riesgo de automedicarse
Uno de los problemas más frecuentes aparece en los botiquines hogareños, donde muchas veces se guardan medicamentos sobrantes de tratamientos anteriores. “Todo lo que nos dan lo terminamos metiendo ahí”, señaló Sabagh sobre esa costumbre. El riesgo es que luego cualquier persona tome un antibiótico que le sobró a un familiar o amigo, sin saber si corresponde a su cuadro.
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El médico advirtió que no todos los antibióticos sirven para lo mismo. “La indicación tiene que ser precisa para determinar el tipo de patología, determinado tipo de bacterias, no se puede indiscriminadamente dar”, explicó.
Por qué hay que terminar el tratamiento
Otra causa importante de resistencia es abandonar el tratamiento antes de tiempo. Muchas personas dejan de tomar el antibiótico cuando se sienten mejor, aunque todavía no hayan completado los días indicados.
Sabagh remarcó que solo una parte de los pacientes termina correctamente el tratamiento. “Vos no terminás de matar a la bacteria y te sentís mejor y dejás de tomarlo. Eso hace que la bacteria genere los mecanismos de resistencia”, detalló.
Por eso, si el médico indica un antibiótico durante siete días, debe tomarse durante los siete días completos, aunque los síntomas mejoren antes.
No sirven para resfríos ni virus
El especialista también aclaró un punto clave: los antibióticos no sirven para tratar enfermedades virales, como resfríos o cuadros gripales. “En el 40% de las enfermedades por virus se usan antibióticos, y los antibióticos no matan virus, matan bacterias”, explicó.
En ese sentido, graficó una situación habitual en el consultorio: “Empezamos a estar resfriados y vienen: ‘Che doc, ¿no me puede dar un antibiótico?’. Yo le pregunto por qué, ‘porque estoy resfriado’. No, no sirve para eso, y eso también genera resistencia”. El uso de antibióticos solo corresponde cuando hay una infección bacteriana o cuando un cuadro viral se complica con una infección de ese tipo, siempre bajo indicación médica.
Cuándo usarlos correctamente
Los antibióticos deben utilizarse únicamente cuando los receta un profesional de la salud, en la dosis indicada y durante el tiempo pautado. “Uno cree que porque está dolorido el antibiótico le va a aliviar el dolor y eso no lo hace el antibiótico”, remarcó Sabagh.
Y cerró con una recomendación central: “Evitemos la automedicación, cuando vengan los días fríos no busquemos antibióticos si no tienen indicación médica. No automedicarse y terminar el tratamiento”.



