Una adolescente de 14 años murió este lunes después de descompensarse en el baño del Instituto San Francisco de Asís de Río Cuarto. La alumna fue trasladada de urgencia a un dispensario de la zona, pero finalmente falleció.
Según la información preliminar aportada por los forenses a la Fiscalía a cargo de Pablo Jávega, la principal hipótesis es que la causa de muerte habría sido un ACV hemorrágico. De todos modos, desde la investigación aclararon que aún esperan los resultados completos de la autopsia y otros estudios para confirmar el cuadro.
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En este contexto, el neurólogo infantil Rubín Jure (MP 16017) brindó a ElDoce.tv algunas precisiones sobre cómo se manifiesta este tipo de emergencia médica en menores y cómo deben actuar las personas sin conocimiento médico ante una situación similar.
Qué es un ACV y la frecuencia de casos en niños
El especialista explicó que un ACV hemorrágico ocurre cuando se rompe una vena o una arteria en el cerebro y se produce un sangrado dentro del cráneo. Es distinto al ACV isquémico, que aparece cuando se tapa un vaso sanguíneo y una zona del cerebro deja de recibir oxígeno.
“Los ACV son mucho menos comunes en niños y en adolescentes que en adultos, pero la realidad es que se puede dar en cualquier edad”, afirmó Jure.

De acuerdo a un estudio de la Sociedad Argentina de Pediatría, el ACV pediátrico tiene alta morbimortalidad, es decir, puede provocar la muerte o dejar secuelas importantes. En el caso del ACV hemorrágico, la mortalidad puede ubicarse entre el 5% y el 33%, mientras que se estima que en alrededor del 70% de los casos existe riesgo de secuelas.
Síntomas de ACV en niños
Sobre los síntomas, Jure señaló que “la mayoría de las veces se dan síntomas previos como una cefalea intensa”, aunque también pueden aparecer manifestaciones similares a las de los adultos, como signos focales motores, es decir, alteraciones en los movimientos o pérdida de fuerza.
Aun así, el pediatra Oscar Roldán (MP 24053) advirtió que en niños muchas veces los cuadros no se presentan con señales claras. Por eso remarcó que lo más importante es el tiempo de reacción. “Existe lo que se llama una ventana de oro donde se puede salvar al paciente. Aunque depende mucho en qué zona del cerebro se manifiesta”, explicó.

Entre los principales factores de riesgo en menores aparecen enfermedades hereditarias, malformaciones vasculares o antecedentes familiares. Cuando existen esos antecedentes, los especialistas recomiendan realizar seguimiento médico.
Sin embargo, Jure aclaró que no toda cefalea debe vincularse con un cuadro grave. “La mayoría de las personas con cefaleas no tienen aneurisma, tienen migraña y no está indicado, en esos casos, hacer estudios por imágenes”, sostuvo.
Qué hacer ante la sospecha de un ACV
Ante una sospecha de ACV, los especialistas coinciden en que las personas sin formación médica deben actuar rápido y llamar de inmediato a emergencias. También recomiendan anotar a qué hora comenzaron los síntomas, ya que ese dato puede ser clave para los médicos.
“En casos como este solo pueden poner al paciente acostado, de costado, evitar que se golpee y que no esté boca arriba por si vomita”, cerró Jure.


