El caso de un hombre que murió después de ser atendido en la clínica Argentina Salud de González Catán, en Buenos Aires, volvió a poner bajo la lupa a una red de centros médicos truchos.
En las últimas horas se conoció cómo comenzó la investigación que terminó con allanamientos, seis detenidos y denuncias por uso de matrículas falsas. Entre los principales acusados hay sospechosos con antecedentes por homicidio.
El escándalo tomó mayor repercusión después de que se viralizaran las imágenes de una pelea a las piñas entre familiares del fallecido y personal de la clínica. Pero el origen de la causa se remonta a un mensaje de Instagram que recibió Romina Neira, médica estética y pediatra con consultorios en Palermo.
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Una colega le avisó que en una causa judicial aparecían certificados emitidos con su nombre. El dato llamó la atención porque esos sellos la presentaban como “médica clínica”, aunque Neira es esteticista, nunca trabajó en La Matanza y no tenía relación con los centros investigados.
El mensaje que destapó la causa
La advertencia llegó por parte de una colega que, a su vez, era hermana de una fiscal. La funcionaria había visto el nombre de Neira en un expediente por violencia de género y le resultó extraño.

Tras recibir el aviso, Neira pidió que le enviaran los certificados por WhatsApp. Al verlos, advirtió que le habían falsificado el sello y también su identidad profesional.

“Busqué el teléfono y el mail, y mandé una carta documento a este lugar. Me respondió el coordinador, Alberto Santarceri, que me dijo que supuestamente no había ninguna persona con mi nombre que hubiera trabajado en ese lugar, pero que igualmente iban a abrir un sumario interno de investigación. Después de ahí nunca supe más nada hasta ahora”, contó.
Meses más tarde, la investigación reveló una trama de presuntas clínicas truchas, robo de identidades y ejercicio ilegal de la medicina.



