El debut de los constatadores urbanos en Córdoba tuvo dudas, complicaciones y hasta naranjitas que siguieron cobrando en la calle. Este martes comenzó a regir la nueva ordenanza municipal que regula el estacionamiento medido y prohíbe el cuidado de coches fuera del sistema habilitado.
El cobro funciona de lunes a viernes de 8 a 20 y tiene una tarifa de 1.350 pesos por hora. El pago debe hacerse a través de la aplicación SEMM o mediante el código QR ubicado en la cartelería de las cuadras alcanzadas.
En la primera jornada, varios conductores tuvieron problemas para usar el teléfono o pagar el estacionamiento. En algunas zonas se dio vuelta la postal habitual: antes los automovilistas intentaban evitar a los naranjitas y ahora muchos se acercaban a los constatadores para pedirles ayuda.
Pamela, comerciante de plaza Alberdi en barrio General Paz, contó en Telenoche que se notó el cambio en la calle. “Se notó la diferencia de que no andaba ningún naranjita”, afirmó. Sobre los automovilistas, señaló: “Como que la gente no entiende, anda preguntando dónde pagar”.
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El periodista Mateo Lago mostró la experiencia en el primer día y advirtió problemas al intentar pagar. “No es posible establecer la conexión con el servidor, por favor intente nuevamente en unos minutos”, es la notificación con la que se toparon varios conductores.
Una usuaria también relató que no pudo abonar desde el celular. “La aplicación no funciona, así que aparentemente reporta error. Por eso me vine hasta el cartel a escanear el código QR para ver si puedo pagar”, contó.
+ VIDEO: primer día con complicaciones:

La mujer explicó que pidió ayuda en la zona y recibió una respuesta similar: “Está saturada la aplicación y no puede hacer nada, solo sugerirme que venga a pagar a través del QR”, dijo sobre lo que le indicó un constatador.
Silvio, uno de los constatadores urbanos, reconoció que muchos conductores se acercaron por dudas. “Hay mucha gente que no entiende cómo es la aplicación, así que tratamos de ayudarla en lo posible”, expresó.
El naranjita que siguió cobrando
En medio del debut del nuevo esquema, Telenoche encontró a un naranjita que seguía trabajando en la zona, pese a la prohibición. Pablo aseguró que no tenía miedo y mostró un fajo de billetes que, según contó, había reunido durante la jornada.
“Miedo no tengo, sino como que sea lo que Dios quiera, pero siempre con la verdad adelante y respetando a la gente”, sostuvo.
Luego defendió su vínculo con los conductores del sector. “Miren, yo pude trabajar y no me hizo falta un chaleco, porque soy popular. Yo llevo 23 años laburando acá y me aceptan”, afirmó.
La situación contrasta con la de otros cuidacoches que quedaron fuera del sistema. Roque, que trabajaba como naranjita, dijo que perdió su fuente de ingresos y espera una alternativa. “Tenés que tener un teléfono nuevo y tampoco lo tengo, me quedé sin laburo”, lamentó.
El dilema de quienes alquilan o trabajan en la zona
Otro punto que generó dudas fue la situación de quienes viven, alquilan o trabajan en sectores alcanzados por el estacionamiento medido.
En teoría, los frentistas pueden gestionar una exención para estacionar sin pagar dentro de un radio cercano a su domicilio, pero deben cumplir determinados requisitos. También están exceptuadas las personas con discapacidad que cuenten con el permiso correspondiente.
+ VIDEO: el dilema para estacionar:

Una mujer contó que alquila en barrio General Paz, pero se encontró con una traba: “El alquiler está a nombre de mi hija y supuestamente todo tiene que ser coincidente con el nombre del propietario del auto. Hace años que vivo en barrio General Paz y no hay para dónde buscar porque no hay cocheras”.
Otroa conductora planteó una situación similar con su vehículo laboral. “Vengo a vivir a esta provincia, estoy alquilando pero la camioneta que me dan es de la empresa, no es mía ni está a mi nombre y acá me dicen que tiene que estar a mi nombre”, explicó.


