La autopsia al cuerpo de Agostina Vega reveló nuevos detalles estremecedores sobre el femicidio de la adolescente de 14 años. El informe terminó de completarse en las últimas horas en la Morgue Judicial y el cuerpo fue entregado a sus familiares, que realizarán el entierro este jueves.
Fuentes de la investigación señalaron a ElDoce.tv que los restos presentaban cortes realizados con cuchillo, aunque por el momento no se pudo determinar qué tipo de arma blanca fue utilizada.
“Sabía muy bien lo que hacía”, expresaron, al referirse al modo en que Claudio Barrelier (33) habría descuartizado el cuerpo de la víctima. Según esa misma información, si bien no se habla de cortes profesionales, los investigadores entienden que el acusado tenía evidentes conocimientos para hacerlo.
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La autopsia también detectó claros signos de penetración, aunque no se advirtieron daños graves en órganos internos. Otro dato clave es que los cortes fueron realizados post mortem, es decir, después de haber asesinado a Agostina.
De acuerdo a la reconstrucción de la investigación, Agostina ingresó a la casa de Juan del Campillo 878, en barrio Cofico, el sábado 23 de mayo cerca de las 23 y nunca volvió a salir con vida. El fiscal Raúl Garzón sostiene que el crimen ocurrió entre esa noche y las primeras horas del domingo 24.
Las horas del horror
La hipótesis judicial es que Barrelier abusó de Agostina y la asesinó en la vivienda. Luego habría desmembrado el cuerpo para conservarlo hasta el lunes 25 de mayo por la mañana. Ese día, según la investigación, cargó los restos en el Ford Ka de una amiga y los trasladó hasta barrio Ampliación Ferreyra, donde los enterró en un descampado.
El hallazgo se produjo el sábado pasado después de varios días de búsqueda. Primero apareció un resto que empezó a confirmar la peor sospecha. Luego, el rastrillaje se concentró en un sector más reducido.

Un perro especialmente adiestrado marcó una zona cerca de una alcantarilla y permitió orientar el trabajo de los cuerpos especiales. Al cavar en el lugar indicado por el animal, los investigadores encontraron los restos segmentados debajo de la tierra.
Fuentes de la causa remarcaron que la intervención del perro fue determinante, ya que no había rastros visibles de pozos ni de tierra removida. Se cree que la humedad y la llovizna de las madrugadas posteriores al descarte del cuerpo pudieron borrar esas marcas.
Las dudas que siguen abiertas
Con la confirmación de la autopsia, la causa avanza para cerrar puntos clave de la reconstrucción.
Uno de los interrogantes es si Barrelier actuó solo o si alguien pudo haberlo ayudado después del crimen. Para el fiscal, por ahora no habría coautores, aunque sí se analiza la posibilidad de encubrimiento.
En ese punto resulta central determinar el rol de la dueña del Ford Ka que el acusado utilizó para trasladar los restos de Agostina. El vehículo fue secuestrado luego de haber sido lavado por fuera.

La investigación también busca establecer con precisión qué elementos usó Barrelier para descuartizar el cuerpo y cómo hizo para conservarlo y trasladarlo hasta el lugar donde finalmente fue hallado.



