La celebración de San Cayetano en Córdoba tuvo este viernes un fuerte mensaje social de monseñor Ángel Rossi. El arzobispo encabezó la misa en la parroquia de barrio Altamira después de la tradicional procesión y habló sobre el trabajo, los salarios y la pobreza.
Durante la homilía, Rossi compartió una reflexión a partir de dos situaciones que, según dijo, lo impactaron en un mismo día. “Tuve una doble escena que me escandalizó”, expresó ante los fieles.
El arzobispo comparó el caso de un limpiavidrios detenido con la situación de “un mafioso del fútbol” al que le encontraron “un galpón lleno de autos de alta gama”. “El limpiavidrios en cana, el otro paseando por el Mundial. Eso se llama inequidad, eso hiere a nuestro pueblo”, lanzó.

Rossi aclaró que su planteo no apuntaba a una discusión partidaria. “No es un problema ideológico, es un problema de dignidad y del otro caso de miserabilidad”, remarcó.
En otro tramo de la misa, pidió mirar a quienes atraviesan mayores dificultades. “A ver quién al lado nuestro quizá anda más necesitado, quiénes quizá puedan sacrificar un poquito de la ganancia de su laburo para suavizar la penuria de uno que ande más cascoteado”, planteó.
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Luego insistió con la necesidad de sostener gestos solidarios. “Son tiempos de abrir el corazón, nuestro pueblo sabe de esos gestos también así que en eso no le aflojemos, aunque vengan degollando como dice el Martín Fierro”, sostuvo.
Después de la celebración, en diálogo con Telenoche, el arzobispo volvió a poner el foco en la situación económica de las familias. “Hay que ver el modo de salarios más dignos, hoy es muy triste que una familia tenga que tener los dos laburos y algunos dos o tres cada uno de ellos, es inhumano”, afirmó.
El impacto de la pobreza
Rossi advirtió que esa realidad impacta también en la vida cotidiana y en la crianza de los hijos. “Después están los hijos, hay que educar, mil cosas que quedan postergadas. Se va haciendo una especie de cadena fulera”, señaló.

El arzobispo apeló a la responsabilidad colectiva y citó al papa Francisco: “En esta barca vamos todos juntos, o llegamos a puerto juntos o naufragamos”.
Y cerró con una crítica al impacto concreto de la economía en los sectores más golpeados: “Esa macroeconomía de la que nos hablan no baja al plato. Cuando dicen hemos sacado no sé cuántos millones de la pobreza no sé dónde los han puesto, yo creo que los han puesto a algunos en la miseria”.




