“Nos podrían haber matado”. La frase de Yamila resume el terror que vivió junto a su familia durante el golpe comando en su casa de barrio Urca, uno de los robos investigados en la causa que ahora tiene a dos policías detenidos y acusados de haber ayudado a la banda.
El ataque ocurrió el 20 de abril en una vivienda de calle Luis Lagos García. Esa madrugada, ocho delincuentes armados entraron al domicilio y sorprendieron a la familia mientras dormía.
“Nos despertaron ocho personas adentro de nuestro hogar”, había contado Yamila en diálogo con El Doce el día del hecho. La mujer relató que la despertaron “de un rodillazo” e inmediatamente le taparon la boca.
+ VIDEO: el relato de la víctima:

Según su testimonio, los asaltantes le exigieron que no gritara y que colaborara. “Callate la boca y colaborá”, le dijeron apenas empezó el ataque.
La situación fue todavía más violenta con su marido. “Lo ataron, lo pusieron boca abajo, le ataron las manos, le gatillaron cinco veces en la cabeza”, describió la víctima sobre los minutos de terror dentro de la vivienda.
+ MIRÁ MÁS: Los golpes comando por los que detuvieron a dos policías acusados de ayudar a delincuentes
Yamila también aseguró que los delincuentes amenazaron con matar a su hijo si no entregaban dólares. “Me decían: ‘Dale, dale, que lo tenemos al pendejo en el otro cuarto y te lo cagamos matando. ¿Dónde están los dólares?’”, recordó.

Los ladrones permanecieron alrededor de dos horas dentro de la casa. En ese tiempo se llevaron dos camionetas, dinero, computadoras, celulares, ropa, una PlayStation y televisores. Además, obligaron a la familia a realizar transferencias bancarias.
“Hicieron lo que quisieron en esas dos horas, estuvieron totalmente impunes. Me podrían haber matado, a mí, a mi marido y a mi hijo. Estaban decididos a todo”, expresó Yamila.
Policías detenidos
La Fiscalía de Instrucción N° 15, a cargo de Juan Pablo Klinger, indicó que parte de lo sustraído fue recuperado y que la investigación permitió avanzar sobre una banda dedicada a cometer golpes comando en Córdoba.
En ese marco fueron detenidos dos efectivos del CAP 19, identificados como Juan Pablo Páez y Franco Santiago Herrera Figueroa. Los investigadores sostienen que habrían colaborado con los hechos delictivos y con la posterior impunidad de los responsables.
La causa ya suma 13 detenidos. Los delitos atribuidos en esta etapa son asociación ilícita y robo triplemente calificado por uso de arma, escalamiento y en poblado y en banda.



