Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para gran parte de los hogares cordobeses. Una investigación realizada por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) reveló que el 70% de la población agota sus ingresos el día 20 o incluso antes, un dato que refleja el impacto que la situación económica tiene sobre la vida cotidiana.
Los resultados del trabajo, publicados en el portal Uniciencia, surgen de una encuesta realizada a 1.600 personas mayores de 18 años en distintos puntos de la provincia. El estudio, denominado La gestión de la crisis en los hogares cordobeses, fue desarrollado por investigadores de distintas facultades de la UNC y contó con el financiamiento del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible.
Para Gonzalo Assusa, codirector del proyecto, la realidad actual presenta características diferentes a las de otras crisis. “En crisis pasadas se disparaba el desempleo. La situación actual es más compleja. La población percibe que hay una crisis, pero los indicadores macroeconómicos, incluido el desempleo, no se han disparado”, explicó. Según el investigador, existen otros indicadores que permiten comprender cómo las familias enfrentan el deterioro económico.

Endedudamiento
El endeudamiento aparece como una de las principales herramientas para cubrir gastos básicos. El relevamiento determinó que siete de cada diez cordobeses solicitaron al menos un préstamo en los últimos dos años y que casi la mitad utilizó ese dinero para comprar alimentos.
“Lo sorprendente es que el endeudamiento sostiene la vida cotidiana, el aprovisionamiento cotidiano. Antes uno se endeudaba para irse de vacaciones, pero ahora el endeudamiento sostiene la vida”, afirmó Emilia Schaigorodsky, integrante del equipo.
Pluriempleo
La investigación también detectó un aumento del pluriempleo y de los retrasos en los pagos. Juana Garabano señaló que muchas personas complementan sus trabajos formales con changas para generar ingresos adicionales.
Sectores afectados
Además, el estudio concluyó que las mujeres y los jóvenes son los sectores más afectados. “Sin vivienda propia y con necesidad de pagar cuidados infantiles, la combinación es explosiva”, sostuvo Assusa al describir el escenario que atraviesan numerosos hogares cordobeses.



