El partido entre Argentina y Egipto quedará en la memoria de todos por la remontada agónica que terminó 3 a 2 y le dio a la Scaloneta el pase a cuartos de final del Mundial 2026. Pero para Matías Pérez tuvo un condimento todavía más especial: consiguió entrada a último momento y terminó con un regalo inolvidable.
El joven cordobés vive desde febrero en Gatton, un pueblo de Australia, y viajó a Estados Unidos para seguir a la Selección. Después del triunfo, logró llegar a la tribuna donde los jugadores estaban con sus familias y Gonzalo Montiel le regaló su camiseta.
El regalo de Cachete
Matías estaba con amigos de Río Cuarto cerca de la zona por la que los futbolistas entraban y salían de la cancha. Tras el partido, pasó al sector donde estuvieron Dibu Martínez, Alexis Mac Allister, Thiago Almada, Colo Barco, Flaco López y Nico Tagliafico, entre otros.
“Cuando pasa Montiel le digo: ‘Cachete, aguante River’, y me miró de una. Yo tenía una camiseta en la mano y con mucha inocencia le dije ‘Te la cambio’. Fue ahí que me dio bola”, contó en diálogo con TN.
+ MIRÁ MÁS: Es cordobés, terminó entre los jugadores y sus familias y contó lo que más le impactó: “Son como...”
El defensor no solo le entregó la camiseta, sino que además se la firmó. Según relató Matías, un auxiliar de FIFA tenía un marcador y eso permitió que el recuerdo quedara completo.
“Es un recuerdo para toda la vida”, subrayó el cordobés. Apenas recibió el regalo, hizo una videollamada con su familia en Córdoba para mostrarles lo que había pasado.
“No lo podían creer, hubo lágrimas y emoción. Fue muy fuerte todo, hubo una mezcla de sensaciones entre lo que pasó en el partido y el hecho de estar tan lejos de casa. Fue un desahogo”, reveló.

Matías cree que la reacción de Montiel tuvo que ver con la forma en la que lo llamó. “Creo que fue porque lo llamé por su apodo e hicimos contacto visual rápido. La mayoría le dice por su apellido. Creo que por eso su buena onda”, expresó.
La camiseta ya tiene destino definido: “Va a ser encuadrada y colgada en la pared, sí o sí”.
Un viaje mundialista
Matías y sus amigos se encontraron en Estados Unidos desde distintos puntos del mundo. Él viajó desde Australia, otro desde Barcelona y tres más desde Argentina. El punto de encuentro fue Dallas, donde vieron el segundo partido de la Selección ante Austria. Luego viajaron a conocer Las Vegas y regresaron para el duelo ante Jordania.
“Para ese partido conseguimos la entrada dos horas antes. Una chica de una agencia de viajes nos las ofreció a 800 dólares y decidimos comprarlas, sabiendo que había gente que había pagado 2 mil o 2.500”, contó.

Después viajaron a Miami para los 16avos, pero no pudieron conseguir entradas. Sus amigos regresaron a Argentina y Matías decidió quedarse para intentar ver otro partido. “El domingo mis amigos se volvieron a la Argentina y me quedé solo, pero encontré a otro grupo de conocidos de Río Cuarto y me sumé con ellos para irme a Atlanta”, relató.
El grupo viajó diez horas en auto hasta la ciudad del partido. Fueron al banderazo, vieron a La T y la M y esa misma noche Matías consiguió una entrada para ver a la Selección. “Ese día fuimos bien temprano a la cancha a disfrutar porque era nuestro último partido del Mundial. Estaba ubicado justo donde los jugadores salían a la cancha y había muchos egipcios alrededor”, recordó.
La remontada hizo que la experiencia fuera todavía más intensa. “Por suerte se pudo revertir el resultado, pero los argentinos que estábamos ahí la veíamos muy oscura. Fue una locura lo que se vivió”, cerró.







