Gonzalo Ludueña había logrado comprar una camioneta para dejar de trabajar como vendedor ambulante y conseguir un ingreso más estable como fletero. Apenas un mes después, se la robaron mientras realizaba un reparto en barrio Cofico y perdió la herramienta con la que sostenía a su familia y pagaba las terapias de su hija con discapacidad.
El robo ocurrió el viernes alrededor de las 21 sobre Jerónimo Luis de Cabrera. Ludueña estacionó su Ford F100 modelo 1993, ingresó a un local y cuando salió, menos de 10 minutos después, el vehículo ya no estaba.
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En El Show del Lagarto, el trabajador relató que había comprado la camioneta con pequeños ahorros. “Toda la vida fui vendedor ambulante y como la calle está cada día más dura intenté recurrir a eso. Empecé a hacer fletes y el viernes terminando el último reparto en barrio Cofico, en la Jerónimo Luis de Cabrera, en 10 minutos me la llevaron”, contó.
“Me bajé, entré al local, salgo y la chata no estaba más. No fueron ni 10 minutos, es algo lamentable”, agregó.
“Era la única entrada para mi casa”
Ludueña explicó que el vehículo era su única herramienta de trabajo y que necesitaba esos ingresos para cubrir los gastos cotidianos y las terapias de su hija.
“Era la única entrada para mi casa, para el alquiler, las terapias de mi nena, como no tengo obra social porque trabajo en negro, tengo que laburar todos los días. La verdad que duele mucho”, expresó. Y resumió el impacto del robo con una frase: “Duele que después de 10 minutos ya no tenés más nada”.
El fletero contó que no es la primera vez que atraviesa una situación similar. “Yo ya estuve en esta situación, me habían robado el primer auto que me compré y ahora vuelvo a sufrir otro robo. Yo la sigo luchando por ella, porque quiero que ella siga adelante”, aseguró.
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También relató que, desesperado por recuperar la camioneta, salió a buscarla por distintos sectores de la ciudad. “Lo primero que hice fue meterme a Los Galpones, ciego. Fui por todo adentro de Los Galpones, ves cualquier cosa. Entré a las 22 ciego, me fui al Pueblito, me fui al lado de la cárcel vieja que está la Villa Los Trenes”, contó y concluyó: “Uno que no es de la zona no entra, pero yo entré porque me sacaron el único sustento de vida que tenía”.
Quienes puedan aportar información o ayudar a Gonzalo pueden comunicarse al 351 3530495.



