La delicada situación de Nahuel Agustín Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional, mantiene en vilo a toda su familia en Argentina. El suboficial está preso desde el 8 de diciembre de 2024 en Venezuela y su caso es considerado una desaparición forzada por el Gobierno.
La reciente detención del dictador Nicolás Maduro abrió una puerta de esperanza: el régimen comenzó a liberar lentamente a presos políticos. Sin embargo, para la familia de Nahuel, la espera se hace eterna y la angustia se mezcla con la ilusión de que pronto pueda regresar a casa.
Griselda, madre de Gallo, habló en Telenoche y se sinceró sobre la durísima situación que está atravesado en la actualidad.
“Vivimos en una incertidumbre total. Esto es un día a día. Esperar noticias de él, que en algún momento aparezca en la lista. Estamos esperando constantemente que alguien llame”, relató.
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Sobre el contacto con las autoridades argentinas, explicó: “Se supone que ellos están trabajando. Estuvimos en contacto con Patricia Bullrich. Me dijeron que apenas tengan la lista ellos me van a avisar. Más no sé”.
En este sentido, Griselda contó que todos los días las autoridades emiten comunicado donde informan quienes son los hombres y mujeres que abandonaran el penal. Pero la espera sigue y Nahuel no está entre los nombres.

A pesar de todo, Griselda no pierde la fe: “Sigo con la esperanza que esté libre antes del 31 de enero. Se está dando lo que yo dije. Él va a ser el último. Estoy esperando a equivocarme y que salga mañana”.
Tras confesar este deseo, la madre del gendarme argentino admitió que lo sufrido ha sido un verdadero “horror” y que el desgaste emocional es enorme.
“Fue desesperante. Hoy tuve tres horas de una sesión de psicología. Es algo que tengo que superar porque la cabeza me funciona a mil. La noticias dicen cosas todo el tiempo. Estamos muy alterados”, reconoció.
“No saben lo que hemos pasado. He terminado con psiquiatra. Hay que ver que un hijo está encerrado injustamente. No es fácil”, cerró



