Una mujer de 41 años y su pareja presentaron una demanda civil contra una clínica de fertilidad en Estados Unidos luego de denunciar un hecho impactante: tras someterse a un tratamiento de fertilización in vitro (FIV), la mujer dio a luz a una beba que no tendría vínculo genético con ninguno de los dos.
El caso ocurrió en Florida y fue difundido por el medio New Times. La demanda fue presentada la semana pasada ante el Tribunal de Circuito del Condado de Orange.
Según los documentos judiciales, la pareja acudió al Fertility Center of Orlando, en Longwood, con el objetivo de formar una familia mediante FIV. Allí se crearon varios embriones utilizando material genético de ambos, que quedaron almacenados para ser implantados posteriormente.

La querella sostiene que en marzo de 2025 uno de esos embriones fue implantado en el útero de la mujer y que el 11 de diciembre nació una niña aparentemente sana. Sin embargo, tras el parto, los padres comenzaron a notar que la beba presentaba rasgos físicos que no coincidían con los de ninguno de los dos.
De acuerdo a la demanda, se realizaron estudios de ADN que confirmaron lo peor: la menor no comparte vínculo biológico con la pareja que la gestó y la recibió tras el nacimiento.
En el escrito, la pareja es identificada como John y Jane Doe, mientras que la bebé figura como Baby Doe. “Trágicamente, aunque tanto Jane Doe como John Doe son caucásicos, Baby Doe mostró la apariencia física de un niño no caucásico”, señala el documento judicial.
“Un error horrendo”
Los demandantes sostienen que la clínica habría mezclado embriones, lo que podría implicar que sus propios embriones hayan sido implantados en otra persona.
“De igual preocupación para los demandantes es la obvia posibilidad de que a otra persona se le hayan implantado uno o más de sus embriones”, advierte la presentación.
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La pareja aseguró que desarrolló un fuerte vínculo emocional con la niña durante el embarazo y que estaría dispuesta a quedarse con ella, aunque reconoce que “debería estar legal y moralmente unida a sus padres biológicos” si estos están en condiciones de cuidarla.
Uno de los abogados, John Scarola, exigió en una carta que la clínica coopere para determinar qué ocurrió con los embriones y para “unir a Baby Doe con sus padres genéticos”. Durante la audiencia, el letrado afirmó que la clínica cometió “un error horrendo”.



