La muerte de João Guilherme Jorge Pires, un niño de 9 años en Mato Grosso do Sul, Brasil, generó conmoción y abrió una investigación por presunta mala praxis médica. El pequeño falleció luego de haber acudido cinco veces a distintos centros de salud sin recibir un diagnóstico adecuado.
El caso fue caratulado como homicidio culposo y es investigado por la Policía Civil junto a la Secretaría Municipal de Salud, que analiza si hubo fallas en la atención.
Todo comenzó el 2 de abril, cuando João sufrió una caída mientras jugaba en su casa y se golpeó la rodilla. Fue atendido en el Hospital Tiradentes, donde le realizaron estudios y lo enviaron a su casa con analgésicos. Al día siguiente, ante la persistencia del dolor, su familia lo llevó a la UPA Universitário, donde nuevamente fue dado de alta.
El 4 de abril, el cuadro se agravó con la aparición de dolor en el pecho. Sin embargo, según el testimonio de la familia, la médica que lo atendió atribuyó los síntomas a un cuadro de ansiedad.
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Un día después, el niño volvió a la guardia y quedó en observación. En esa instancia detectaron una fisura en la rodilla y recomendaron su traslado al hospital Santa Casa para inmovilizar la pierna. Tras el procedimiento, volvió a su casa.
El lunes 6 de abril, la situación empeoró drásticamente. João fue llevado inconsciente a la guardia, donde fue reanimado e intubado antes de ser derivado nuevamente a la Santa Casa. Pocas horas después, durante la madrugada del martes 7, murió como consecuencia de un paro cardíaco.
“Su estado se fue agravando, fue empeorando”, relató un familiar a un medio brasileño. Otro testimonio reflejó la desesperación: “Cuando entré al cuarto, estaba morado y sin aire”.
Dolor e investigación
La familia cuestiona la atención médica recibida. “¿Cómo es posible que un niño sano se fracture la rodilla y muera?”, expresó una tía.
Tras la denuncia, se ordenó una autopsia y el caso será analizado por una unidad especializada en niñez y adolescencia. Las autoridades revisan toda la secuencia de atenciones para determinar si hubo negligencia.

Desde el sistema de salud local aseguraron que se investigarán “rigurosamente” las responsabilidades y que se tomarán medidas en caso de detectarse irregularidades.
João fue despedido con profundo dolor por su familia y su comunidad. Lo describieron como un niño alegre, cariñoso y apasionado por el fútbol y la música. “Siempre estaba sonriendo”, recordaron sus seres queridos, mientras la escuela a la que asistía destacó su sensibilidad y su amor por el arte.


