Una enfermera quedó detenida en Teresina, Brasil, acusada de intentar robarse a una beba de una maternidad. La mujer habría simulado estar embarazada ante su familia y fue descubierta cuando intentaba llevarse a la recién nacida dentro de una bolsa negra.
El hecho ocurrió el lunes 6 de julio en la Maternidad Doña Evangelina Rosa, donde Auricélia Rocha trabajaba desde hacía dos años. Ese día estaba de licencia, pero ingresó al hospital y le dijo a la mamá de la beba, una adolescente de 14 años, que debía llevarse a la niña para un examen de rutina.
El intento de robo
La tía de la beba sospechó de la situación y decidió seguir a la enfermera. A los pocos segundos, vio que la mujer metía a la recién nacida en una bolsa negra y entraba al baño.
“Ella va al baño y yo ya estoy observando la situación. Siento que algo no anda bien”, contó Daniela, la tía de la niña. A las 13:45, la mujer increpó a la enfermera, que ya se había cambiado de ropa. En ese momento le sacó la bolsa y encontró a la beba en su interior.
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“Cuando la saqué, ahí estaba la bebé. Le pregunté: ‘¡Señora, por Dios! ¿Qué hace con esta niña en esa bolsa?’. Inmediatamente saqué a la bebé y empecé a pedir ayuda”, relató.

Según reconstruyó la Policía, Rocha había simulado un embarazo ante su familia. En su casa tenía preparada una habitación con pañales, ropa de bebé, una bañera y un moisés. “Todos los familiares dijeron que creían que estaba embarazada, aunque nunca mostró ningún examen”, indicaron investigadores al medio local g1.
En un primer momento, la enfermera no fue detenida y su familia la internó en un hospital psiquiátrico. Sin embargo, tras la denuncia de la familia de la beba, se concretó su arresto.
Rocha no declaró. Su abogado, Tiago Carvalho Moreira, aseguró que fue diagnosticada con síntomas esquizofrénicos, estaba bajo tratamiento psiquiátrico y presentaba “una importante alteración en su comprensión de la realidad que vive”.

También sostuvo que la mujer recibe tratamiento tras haber sufrido abortos espontáneos en el pasado. “Debido a estos abortos, está traumatizada. Cree firmemente que todavía está embarazada”, afirmó.
Para la Policía, por ahora no hay pruebas de incapacidad penal. La enfermera está acusada de intento de secuestro contra una menor, un delito que prevé una pena de entre 2 y 8 años.



