Una mujer de 33 años murió de manera repentina mientras dormía una siesta en su casa de Stoke-on-Trent, en el centro del Reino Unido. La víctima fue identificada como Sophie Whitehurst, madre de tres hijos.
Según trascendió, Sophie había pasado toda la noche despierta cuidando a su bebé y decidió acostarse a descansar unas horas. Más tarde tenía previsto compartir la tarde con Connor, su hijo de 15 años, para ver un partido de fútbol.
El desesperado intento por salvarla
Cuando el adolescente subió a buscarla, encontró a su mamá inconsciente y sin respirar. De inmediato comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar, mientras su hermana Allie-May, de 16 años, salió a pedir ayuda a los vecinos.
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Una de las primeras personas en llegar fue Sophia Berrow, una joven de 20 años que estudia para ser auxiliar veterinaria y tenía capacitación en reanimación. Al ingresar a la vivienda, ayudó a bajar a Sophie de la cama para continuar con las maniobras sobre el piso.
La vecina intentó reanimarla durante unos 18 minutos hasta la llegada de los servicios de emergencia. Luego, los paramédicos siguieron con las tareas durante cerca de media hora, pero finalmente confirmaron la muerte de la mujer.
Por el momento, las autoridades no informaron oficialmente cuál fue la causa del fallecimiento. Se aguardan los resultados de los estudios correspondientes para determinar qué ocurrió.
Vecinos y amigos describieron a Sophie como una mujer muy querida en el barrio, alegre y dedicada a sus hijos Connor, Allie-May y la pequeña Harper.
Tras conocerse la tragedia, una vecina inició una campaña solidaria para colaborar con los gastos del funeral y acompañar económicamente a los chicos. La comunidad continúa conmocionada y a la espera de los avances de la investigación.