Carta a Facundo Macarrón
Hay algo profundamente admirable en no dejar que tanta injusticia te vuelva duro.
Hay algo profundamente admirable en no dejar que tanta injusticia te vuelva duro.

Más que restringir, la norma legaliza la actividad. El riesgo de quedarse a mitad de camino y el insólito color que eligieron para el uniforme.

Si como afirma la Casa Blanca la guerra ha terminado y sólo queda acordar el desbloqueo del Estrecho de Ormuz y los puntos de una larga negociación para hacia un acuerdo de paz, entonces el conflicto resultó calamitoso para Estados Unidos y beneficioso en términos geopolíticos para la demencial dictadura religiosa iraní.

La tregua entre Estados Unidos y el régimen iraní se mantiene sólo porque ambos bandos, por razones diferentes, están lo suficientemente agotados como para no querer el reinicio de las acciones militares.

Durante su visita a Washington el rey británico sorprendió marchando abiertamente a contramano de los posicionamientos de Donald Trump en temas claves como la guerra de Ucrania y Rusia, el cambio climático, la OTAN y el histórico vínculo entre las democracias noroccidentales.

Cole Allen parecía más dispuesto a morir en su absurdo intento de magnicidio colectivo, el primero de la historia norteamericana, que convencido de que podría matar a la cúpula de la administración de Trump.

El confuso episodio con disparos en un hotel de Washington en los que el jefe de la Casa Blanca encabezaba una cena, genera una duda. Que un docente con tanta preparación académica haya intentado ingresar como lo hizo en un salón plagado de agentes, parece evidenciar más ganas de morir que de matar.

Mientras el gobierno de Netanyahu lo exhibe ante el mundo para conjurar la imagen de aislamiento internacional que padece, el centenario diario Haaretz cuestionó las visitas y actuaciones del presidente argentino, describiéndolas como “un espectáculo perverso”.

El oportuno y revelador pontificado de Jorge Bergoglio, el primer Papa latinoamericano de la historia.

Las marchas y contramarchas que mantienen la guerra israelí-norteamericana contra Irán extraviada en un laberinto, exhiben las negligencias de la Casa Blanca frente a la astucia de la dictadura ultra-religiosa que somete a los iraníes y los martiriza en el altar de los sacrificios.

El choque del presidente norteamericano contra el primer Papa estadounidense de la historia.

El derrumbe electoral de Viktor Orban y su reinado ultraconservador pone en duda la continuidad del ascenso de las ultraderechas.

Las posibles razones de las graves violaciones al alto el fuego ni bien entró en vigencia y lo que puede ocurrir con las negociaciones mediadas por Pakistán.

La revelación de sobornos a periodistas y manipulación de información orquestados desde Moscú, parece no alcanzar para rescatar la imagen de Javier Milei de las turbulencias generadas por arbitrariedades y corrupción.

En las urnas del 12 de abril habrá 35 candidatos y posibles futuros contubernios para obstruir, extorsionar y derribar al próximo presidente.

Con el ultraconservador Flavio Bolsonaro encabezando algunas encuestas, en el oficialismo se esperaba que el presidente lleve como candidato a vice a un dirigente joven y de la derecha dura, pero el líder del PT decidió llevar en las boletas oficialistas al vicepresidente centroderechista Geraldo Alckmin.

El jefe de la Casa Blanca no deparó en la posible puerta que le abría disimuladamente Irán en el tema que no menciona la propuesta de cinco puntos que presentó el régimen. Por eso el conflicto siguió avanzando hacia una riesgosa incursión terrestre de las fuerzas estadounidenses.

No hay duda de que el hombre procesado junto a su esposa en un tribunal neoyorquino encabezó una dictadura facinerosa y criminal, pero las dudas sobre la credibilidad que tendrá ese proceso judicial son inmensas e inevitables.

El Tribunal Superior abrió el año judicial con un libreto conocido: autocelebración de su funcionamiento, pedido de más sueldos y elogios al Gobierno provincial por la independencia.

Una serie de elecciones en Europa, con triunfos socialdemócratas en Francia y Dinamarca, además del referéndum que perdió Meloni en Italia y las encuestas que vaticinan una posible derrota de Orbán en Hungría, señalan que el renacer de los partidos centristas es posible.