Las cartas están sobre la mesa. Después de más de cuatro horas de alegatos de los abogados defensores de Oscar González, el juicio por la tragedia de Altas Cumbres se encamina a la definición. La pelota quedó en poder del juez Santiago Camogli que en tres semanas resolverá el futuro del exlegislador provincial.
La defensa jugó fuerte este lunes para pedir la absolución del exfuncionario. Apuntó contra la fiscal Analía Gallaratto, cuestionó la investigación que comenzó el 29 de octubre de 2022 y puso bajo la lupa el trabajo de los abogados querellantes. Incluso utilizó la expresión “barrabrava” para referirse a allegados de las víctimas que siguen el juicio en los Tribunales de Villa Dolores.
Miguel Ortiz Pellegrini concentró buena parte de sus cuestionamientos en la acusación de la fiscal, quien tuvo a su cargo la instrucción desde el día de la tragedia y que, cuatro años después, debió sostener esa postura frente al tribunal.

El cierre del debate dejó al descubierto un proceso atravesado por las idas y vueltas, con señalamientos de distintos lados y una investigación que fue puesta en duda tanto por las víctimas como por la defensa de González.
El juicio se fue extendiendo más de lo esperado. Comenzó el 3 de agosto y recién el 20 de octubre, dos meses y medio después, se conocerá el veredicto. En el medio hubo distintas situaciones que fueron demorando la resolución de un proceso que trasciende los tribunales y que adquiere un marcado componente político, con una de las principales figuras del peronismo provincial de las últimas dos décadas en el banquillo.
Hasta los alegatos de la querella tuvieron su propio capítulo. En la audiencia anterior del 8 de septiembre, Lucas Cocha y Germán Romero Marcón habían realizado sus exposiciones, pero sus planteos quedaron inconclusos. Este lunes, el abogado Emiliano Binante pidió la palabra para completar la presentación de esa parte.
También hubo fuego cruzado por cuestiones procesales. Los defensores Ortiz Pellegrini y Eduardo Caeiro señalaron un supuesto “desconocimiento procesal” de los abogados de las víctimas y cuestionaron su intervención en el proceso. El juez Camogli, por su parte, protagonizó algunos de los momentos de tensión de las últimas audiencias al señalarles a representantes de la querella que faltaban a la verdad y poner en duda sus conocimientos jurídicos. Después, terminó pidiéndoles disculpas por esos dichos.

Así, el juicio llegó a su tramo final entre acusaciones cruzadas, cuestionamientos y discusiones que por momentos excedieron el hecho que llevó a González a ser juzgado por la tragedia.
La fiscalía pidió 3 años y 10 meses de prisión. Ese sería el límite de la pena que podría imponer el tribunal de acuerdo con la normativa vigente y la acusación de homicidio culposo agravado con la que llegó a esta instancia. La querella, que sobre el final del proceso reclamó 10 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual, anticipó que insistirá con ese planteo en una eventual instancia de casación. En caso de mantenerse la figura culposa, los abogados de las víctimas reclaman 6 años de cárcel.
Faltan 22 días para que el juez dé a conocer su decisión y ponga punto final a un proceso con fuerte impacto en la política provincial.


