• Últimas noticias
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
EN VIVO

Temas de hoy:

  • Reforma Laboral
  • Javier Milei
  • Inseguridad
  • Tiempo
  • Turismo
  • Belgrano
  • Talleres
  • Instituto
  • Chiqui Tapia

El DoceOpinión

Al Niñito Dios lo matamos nosotros

Hace un tiempo, se me ocurrió hacerle una pregunta a mi hijo menor y su respuesta me partió el corazón. "Hijo, ¿qué le vas a pedir esta Navidad al Niñito Dios?", le consulté. Él, sin pensarlo demasiado, concluyó la charla diciendo: "¿qué es eso, mamá?".

22 de diciembre 2016, 17:07hs
El Niñito Dios, una historia de valores que se van perdiendo.
El Niñito Dios, una historia de valores que se van perdiendo.
Seguinos en Google

"¿Qué es eso, mamá?".

Cómo explicarle a mi hijo de 12 años, nacido en medio de computadoras, de teléfonos celulares, de shoppings, de historias de renos y demás, que ese Niñito Dios era para nosotros la ilusión que empezábamos a hilar dos o tres meses antes de Navidad.

Tendría que contarle, que desde muy temprano en el año, primero ensayábamos mentalmente, y luego a través de la cartita, lo que finalmente íbamos a pedir de regalo, sin importar el peso o el precio. Mamá y papá eran colaboradores incondicionales de ese niño, que por fin me traería lo que no me habían podido comprar mis padres hasta ese momento.

Me puse a pensar: ¿formaría yo, parte de esa generación, de ese eslabón perdido, que permitió que pasáramos de la modestia de ese bebé del pesebre, a la ostentación de árboles llenos de brillos y luces? Todos sin cartita previa, la mayoría cargados de decenas de paquetes con moños, pero sin alma.

Al Niñito Dios lo matamos nosotros
Al Niñito Dios lo matamos nosotros

¿Cuándo pasamos, sin reparar en esa pérdida, de pedir el jueguito de mate, de cocina, las muñequitas yoly bell, las ambulancias y los camiones de bomberos, al mejor teléfono celular, la X-box, o las mejores zapas que se venden en Estados Unidos?

Me pregunto: ¿cuándo pasamos, sin reparar en esa pérdida, de pedir el jueguito de mate, de cocina, las muñequitas yoly bell, las ambulancias y los camiones de bomberos, al mejor teléfono celular, la X-box, o las mejores zapas que se venden en Estados Unidos? Ni las distancias ya son un problema. Ahora nos cuentan por televisión que Papa Noel tiene secretarios en todas partes.

Cuando era chica, sentía que la carrera de mis padres era para que mi cartita llegase a tiempo a destino. Hoy se corre otra competencia.

Es la lucha contra el tiempo que ya nunca nos alcanza. Contra la gula, que exige que sirvamos más y más a la mesa, hasta perder conciencia si, después de las 12, lo que sobró fue a parar a algún mendigo que pasaría esa noche sin un trozo de pan, o directamente al tacho de la basura.

Siento que el verdadero valor de oro, no es lo que se ve, sino lo que subyace. Y tal vez no se lo estamos haciendo ver a la generación de los chicos sin cartita.

Siento que hay gestos que debiéramos recuperar en la Navidad. Aún cuando la modernidad nos imponga dejar atrás para siempre la historia de nuestro Niño Dios.

Porque de eso se trata. De volver a vernos, o mejor, de volver a encontrarnos con aquellos que elegimos en esta vida.

¿Cómo encontrar en estas fiestas la oportunidad para perdonar a quien nos ofendió? Estaría bueno intentarlo. O volver a abrirle la puerta al amigo que se alejó. O al hermano con el que discutimos feo por política, religión o dinero.

¿Y recuperar el abrazo y el saludo que perdimos con el WhatsApp? O volver a las fiestas de multitudes, en donde se mezclaban el abuelo, el hermano del abuelo, los tíos, sobrinos, nietos, los hijos, los yernos, nueras y hasta los perros.

Porque de eso se trata. De volver a vernos, o mejor, de volver a encontrarnos con aquellos que elegimos en esta vida. Le devolvamos a esa noche, algo de especial. No hagamos de la Navidad un lugar común, sólo para intercambiar obsequios y reojear las miserias que les pudimos descubrir al otro. Sino para sentir que estamos vivos, que estamos bien, que podemos celebrar sin tanta cosa.

Tal vez equivoqué mi pregunta. Tal vez equivoqué mi planteo. Debería haber empezado por contarle a mi hijo de la pobreza en que vivía el Niño Dios y su familia, y la grandeza de esa imagen. Con poco fueron felices. Con menos sobrevivieron. El amor los hizo fuertes. No tenían bienes, solo el establo y sus animales.

Al Niñito Dios lo matamos nosotros
Al Niñito Dios lo matamos nosotros

Ya no se escriben cartas al Niño Dios en mi casa. Debo aceptarlo para siempre. Pero voy a aferrarme a la esperanza de que alguien que lea conmigo esta nota pueda rescatar algunos valores que traía consigo esta historia, con la sana costumbre de escribir nuestros sueños en papel. 

Lo más leído

1

Activaron un plan de contingencia con transporte gratis y colectivos de emergencia por el conflicto en FAM

2

Un conductor borracho chocó y mató a dos policías en Neuquén: tenía 1,84 de alcohol en sangre

3

Tragedia doméstica: un adolescente de 14 años se ahogó y murió en Córdoba

4

Una nena de 6 años se broncoaspiró y murió en Córdoba

5

Se descompensó mientras manejaba en Circunvalación y murió pese a los intentos de reanimarlo

Temas de la nota

Navidadfiestasfin de añoregalosCostumbres

Más notas sobre Opinión

Trump exige la elección del nuevo líder en Irán.

El reclamo de Trump al régimen: elegir su nuevo líder

Por Claudio Fantini
A la última palabra la tendrán los 88 clérigos del Islam chií que componen la Asamblea de Expertos.

La búsqueda del sucesor del máximo líder de Irán

Por Claudio Fantini
Las protestas en Teherán tras la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel.

Irán y el caos global como refugio

Por Claudio Fantini
Los comentarios publicados en ElDoce podrán ser reproducidos parcial o totalmente en la pantalla de ElDoce, como así también las imágenes de los autores.

© 2026, TELECOR SACI

Seguinos en las redes

Últimas noticias

  • Advierten pruebas contundentes contra el acusado de asesinar al tarotista en Córdoba: piden perpetua
  • En EE.UU. Milei se refirió al conflicto en Medio Oriente: “Vamos a ganar la guerra”
  • Desde fuego a comida quemada: el error poco conocido y más peligroso al usar la freidora de aire
  • Con La Mona y otras estrellas en el jurado arranca Es mi Sueño, el nuevo programa de Guido Kaczka

Secciones

  • Últimas noticias
  • Actualidad
  • Política
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
  • Agenda
  • Show
  • Deportes
  • Estadísticas Deportivas
  • Tendencias
  • Internacional
  • Opinión

Sitios amigos

  • TN
  • eltrece
  • Ciudad Magazine
  • Cucinare

Seguinos en las redes

© 2026, TELECOR SACI

Mapa del sitio
Términos y condiciones
Comunicados
Comercial