• Últimas noticias
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
EN VIVO

Temas de hoy:

  • Conflicto docente
  • Tiempo
  • Naranjitas
  • Manuel Adorni
  • Viaje a la Luna
  • Inseguridad
  • Belgrano
  • Talleres
  • Instituto
El DoceOpinión

Mejor que hacer es decir

Las cosas que escuchamos de chicos o adolescentes definen nuestra personalidad, nuestros gustos y generalmente nuestras acciones. Las palabras que nos lanzamos sin medida en medio de una discusión matrimonial tienen, a menudo, bastante más incidencia en la salud de la relación que el esfuerzo que ponemos en hacer nuestro trabajo o criar los hijos.

Jorge Cuadrado
Por Jorge Cuadrado
27 de agosto 2018, 11:25hs
Marcelo Bielsa le pidió perdón a Crespo después de más de 15 años.
Marcelo Bielsa le pidió perdón a Crespo después de más de 15 años.
Seguinos en Google

La semana pasada Marcelo Bielsa pidió perdón por algo que pasó más de quince años atrás. Le había dicho a Hernán Crespo que estaba maduro cuando realmente no pensaba eso, y cuando años después le dijo que ahora sí había madurado, Crespo le recriminó haberle mentido antes.

El ex delantero de River le contestó a ese perdón, con una carta abierta en la que dice que la autocrítica se queda corta. Y que pensar que un jugador va a jugar mejor porque le mienten con eso de la madurez, es tomarlo por tonto.

Me vino a la cabeza el refrán que tanto usó siempre mi tía Elda: “Del dicho al hecho hay un gran trecho”, y cada vez que podía me aleccionaba con eso. Que a los hombres hay que medirlos por lo que hacen, no por lo que dicen.

Me acordé del slogan de Ramón Bautista Mestre, el padre del intendente actual, “obras, no palabras”, y de la máxima atribuida a Perón, “mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.

Y si bien, en general, estoy de acuerdo con eso, admito que es una gran mentira. Un engaño en el que caemos por no pensar demasiado. Las palabras son decisivas en la vida de las personas.

Las cosas que escuchamos de chicos o adolescentes definen nuestra personalidad, nuestros gustos y generalmente nuestras acciones. Las palabras que nos lanzamos sin medida en medio de una discusión matrimonial tienen, a menudo, bastante más incidencia en la salud de la relación que el esfuerzo que ponemos en hacer nuestro trabajo o criar los hijos.

Las palabras alivian, alientan, pero también lastiman. Dejan huellas profundas. Incluso las decisiones que toman los gobiernos se basan en las palabras escuchadas y lanzadas, en la batalla de conceptos expresados todos los días en los medios, en las redes. La llamada opinión pública suele votar por si le cae o no simpático lo que escucha o lee, porque a menudo no se entera de las obras, de los hechos.

Porque en el fondo, nos juzgamos a nosotros mismos por nuestros comportamientos, es decir, por nuestros hechos. Nos sabemos honestos, leales, compañeros, pero al otro, al de al lado, lo calificamos por las cosas que dice o calla. Las palabras, o el silencio, son los verdaderos transmisores de esos hechos.

Digo todo esto porque nunca me gustaron demasiado los charlatanes, los que usan ese instrumento esencial de las ideas y el pensamiento que es la palabra, para enmarañar, para torcer, para entorpecer la fluidez del diálogo y dictaminar sobre una única verdad posible. Hay personas que construyen mundos ideales en un bar, café mediante, pero que son incapaces de mantener a flote su propia familia. Claro, es tremendamente más difícil dirigir un equipo de fútbol y hacerlo ganar, que discutir en una oficina las razones de una derrota.

Pero reconozco mi error. Los charlatanes forjan el futuro, el destino de las cosas, quizás más que los hacedores. Los charlatanes inventan historias que pasan décadas como verdades, o son capaces de llevar a un delincuente a la estatura de luchador social, por ejemplo. Mucha gente, la gran mayoría, obra y hace conforme lo que escucha decir a los charlatanes.

Me acordé, leyendo la novela de Bielsa y Crespo, de un par de frases de uno de los neurocientíficos más importantes de la historia, Santiago Ramón y Cajal: “Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y aplaudir. Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!”.

Esta columna fue publicada en el programa Córdoba al Cuadrado de Radio Suquía – FM 96.5 – Córdoba – Argentina.

Lo más leído

1

“Me gustaría...”: se supo qué le dijo Ángel al juez dos meses antes de su muerte en Comodoro Rivadavia

2

Murió la mujer de 80 años que fue embestida por un tren en el interior de Córdoba

3

Sigue el corte total de tránsito en las Altas Cumbres

4

Tenía antecedentes narcos y usaba a su novio para vender cocaína en una plaza y por delivery en Córdoba

5

Tragedia en Córdoba: chocaron una ambulancia y una camioneta y murió un hombre

Temas de la nota

Marcelo BielsaSociedad

Más notas sobre Opinión

Netanyahu advirtió que la tregua con el régimen de Irán no pone fin a la guerra.

La tregua nació malherida

Por Claudio Fantini
El presidente argentino Javier Milei.

La Argentina de hoy y el vicio ruso de la injerencia

Por Claudio Fantini
El candidato de centroizquierda a la Presidencia de Perú, Alfonso López Chau

Perú hacia otra elección plagada de acechanzas

Por Claudio Fantini

© 2026, TELECOR SACI

Seguinos en las redes

Últimas noticias

  • Filmaron una brutal pelea callejera a la salida de un boliche en Nueva Córdoba: el video del “infierno”
  • Joven de 22 años murió atropellada en Córdoba: investigan si el conductor huyó tras el accidente
  • Murió un joven de 24 años tras chocar en moto contra un auto en Córdoba
  • Alerta Selección: Cuti Romero se lesionó y salió reemplazado entre lágrimas

Secciones

  • Últimas noticias
  • Actualidad
  • Política
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
  • Agenda
  • Show
  • Deportes
  • Estadísticas Deportivas
  • Tendencias
  • Internacional
  • Opinión

Sitios amigos

  • TN
  • eltrece
  • Ciudad Magazine
  • Cucinare

Seguinos en las redes

© 2026, TELECOR SACI

Mapa del sitioTérminos y condicionesComunicadosComercial