EN VIVO
Últimas noticias
Actualidad
Política
El Doce y vos
Cuarteteando
Agenda
Show
Deportes
Estadísticas Deportivas
Tendencias
Horóscopo
Internacional
Quinielas y Loterías
Opinión

Seguinos en las redes

El DoceOpinión

Que no naufrague en el intento

La llegada de Caruso Lombardi a Belgrano parece más un manotazo de ahogado que un proyecto a largo plazo. En Alberdi todos esperan que el capitán pueda sortear la tormenta y enderezar el barco a tiempo.

Por Agustín Burgi
21 de noviembre 2019, 14:11hs
Caruso ya está al mando en Belgrano.
Seguinos en Google

Belgrano se encuentra en medio de la tormenta perfecta. Hace ocho partidos que no suma de a tres, un año y medio sin ganar de visitante, está a tres puntos del descenso y ya es una utopía pensar en el ascenso. En el medio, la dirigencia pierde apoyo y el hincha reclama a gritos volver a ser el de antes.

Para llegar a buen puerto, el Pirata trajo a un piloto de tormentas. Un entrenador especialista en bailar con la más fea y apagar incendios. En este caso, enderezar el barco, evitar el naufragio y llegar a tierra sano y salvo.

Ricardo Caruso Lombardi no se caracteriza por plantear proyectos serios y a largo plazo. En 25 años de carrera dirigió 20 clubes. Lo suyo es el golpe de efecto. La motivación pura y el sacudón anímico que, la mayoría de las veces, causa efecto en el corto plazo. El fútbol es una sucesión de estados de ánimo y los jugadores, muchas veces, necesitan un psicólogo y no un entrenador. En este caso, un capitán que dé un golpe de timón. 

Pero los torneos son largos y la psicología sola no alcanza para solucionar los problemas dentro de una cancha. Solo suele patearlos para más adelante. Cuando se diluye la dosis de psicología efectista los problemas vuelven a presentarse.

+ MIRÁ MÁS: Caruso Lombardi ya se puso la de Belgrano: las fotos

Tras la salida de Zielinski, Belgrano padeció la elección de los técnicos y nunca pudo encontrar a nadie que pudiera tapar el vacío que dejó el ruso. En los últimos tres años y medio la idea fue cambiando radicalmente: de jugar copas internacionales a encontrar un salvador que pegue el golpe y los saque de la miseria.

Caruso Lombardi es el noveno técnico tras la salida de Zielinski. Sí, leyó bien: nueve entrenadores en poco más de tres años. Una barbaridad para un club que quiere pensar en un proyecto y no ir dependiendo de los resultados de cada fin de semana.

Pero la cantidad no es el único problema. Ojalá fuese solo una cuestión matemática. El problema sale a la luz cuando se analizan los perfiles de los entrenadores que dirigieron en el Gigante.

Cada uno llega con su librito y su filosofía de juego. Eso es lo lindo del fútbol. Se puede jugar de distintas maneras, pero fundamentalmente, se puede ganar con distintos estilos. El conflicto aparece cuando se suceden en un mismo club concepciones y conceptos distintos y contradictorios. Hace años que Belgrano perdió su identidad de juego.

Caruso arranca con una ventaja muy importante: cuenta con el apoyo de gran parte de la hinchada celeste.

González, Madelón, Méndez, Lavallén, Bernardi, Osella, Berti y Constantin llegaron con proyectos distintos y su visión del juego fue completamente diferente. En los últimos tres años desfilaron por Alberdi Menottistas, Bilardistas y Bielsistas. Ofensivos, defensivos, líricos, rústicos, reflexiviso y pragmáticos. El problema es cuando los jugadores son los mismos y no siempre pueden adaptarse al estilo del entrenador de turno.

Sin ir más lejos en el tiempo, los últimos dos DT que llegaron a Córdoba tenían un perfil muy similar. Osella y Berti venían de la escuela rosarina y tenían a Bielsa zu maestro y referente. Caruso Lombardi es todo lo opuesto. Su juego tiene otra concepción y se basa en otros principios. Pero lamentablemente para ejecutar su partitura tiene a los mismos intérpretes que eligió el paladar bielsista.

¿Podrá Caruso Lombardi sacar a Belgrano de este mal momento? Por el momento, nadie lo sabe. Al menos arranca con una ventaja muy importante: cuenta con el apoyo de gran parte de la hinchada celeste. Eso le da aire y tranquilidad a los jugadores, al DT y a la dirigencia.

Yo personalmente creo en los proyectos serios y a largo plazo, no en los manotazos de ahogado y los golpes de efecto. Porque cuando pasa el tiempo, solo son eso: golpes y no cambios profundos.

Solo nos queda esperar que el entrenador agarre bien fuerte el timón, pueda sortear la tormenta, tranquilizar el barco, enderezar el rumbo, llegar a buen puerto y no naufragar en el intento.

Leé también

Finalmente, el circo salió mal

Ricardo Caruso Lombardi reveló cómo fue la reunión con el presidente de Belgrano

Confirmado: Ricardo Caruso Lombardi es el nuevo DT de Belgrano

Temas de la nota

Ricardo Caruso LombardiBelgranodirector técnicofútbol

Más notas sobre Opinión

Epstein y la mancha que crece ensuciando al jet set del poder

Por Claudio Fantini

La “bukelización” de Costa Rica

Por Claudio Fantini

Estrangulamiento energético: el plan de Trump para acabar con el régimen cubano

Por Claudio Fantini
Participá con tu comentario
Los comentarios publicados en ElDoce podrán ser reproducidos parcial o totalmente en la pantalla de ElDoce, como así también las imágenes de los autores.

© 2026, TELECOR SACI

Seguinos en las redes

Últimas noticias

  • Habló la joven que quedó parapléjica tras ser baleada por menores: “Dejé de sentir las piernas”
  • Se viene el agua: las zonas de Córdoba bajo alerta por tormentas este jueves
  • Horóscopo de Piscis de hoy: jueves 5 de febrero de 2026
  • Horóscopo de Acuario de hoy: jueves 5 de febrero de 2026

Secciones

  • Últimas noticias
  • Actualidad
  • Política
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
  • Agenda
  • Show
  • Deportes
  • Estadísticas Deportivas
  • Tendencias
  • Internacional
  • Opinión

Sitios amigos

  • TN
  • eltrece
  • Ciudad Magazine
  • Cucinare

Seguinos en las redes

© 2026, TELECOR SACI

Mapa del sitio
Términos y condiciones
Comunicados
Comercial