Según la Organización Mundial de la Salud, 8 de cada 10 mujeres con cáncer de mama no tenían factores de riesgo más allá del sexo y la edad. Por eso el cuidado es para todas.
Detectarlo en etapas tempranas permite tratamientos menos agresivos y mayores posibilidades de cura, y Octubre Rosa es una buena excusa para informarse y ponerse al día con los controles.
En el Sanatorio de la Cañada,la Unidad de Patología Mamaria trabaja desde 2018 con un equipo interdisciplinario que analiza cada caso en conjunto. El recorrido está pensado de punta a punta: control, estudio, diagnóstico, tratamiento, cirugía, recuperación y seguimiento. Hoy la Unidad realiza alrededor de 4.800 mamografías por año, lleva más de 900 cirugías mamarias desde su creación y mide su calidad con los indicadores de EUSOMA, uno de los estándares internacionales de referencia para unidades de mama.
El Servicio de Oncología, con cinco especialistas en patología mamaria y un hospital de día propio, sigue a cada paciente desde el diagnóstico, incluso cuando el primer paso es la cirugía. En algunos casos, según las características del tumor, el tratamiento empieza antes de operar, para que la cirugía sea lo menos invasiva posible y la paciente conserve una mejor calidad de vida. Después de la operación, el equipo analiza los resultados y, si hace falta, indica un tratamiento posterior pensado para ese tipo específico de tumor.
Gracias a la tecnología y a la evolución constante de la oncología, estos tratamientos son cada vez más precisos y con altas tasas de curación, y en los diagnósticos avanzados permiten sostener una buena calidad de vida por más tiempo.Los controles en consultorio son estrictos y personalizados: aunque dos pacientes tengan el mismo tipo de tumor, cada caso se sigue de forma individual.
La atención tampoco termina con el tratamiento médico. La Unidad suma cirugía oncoplástica y reconstructiva, rehabilitación, acompañamiento psicológico y nutrición, porque la recuperación y el bienestar emocional también son parte del tratamiento.
Además, la reconstrucción mamaria es un derecho: la Ley 26.872 obliga a obras sociales y prepagas a cubrirla. En las Américas, casi 9 de cada 10 mujeres siguen adelante con su vida cinco años después del diagnóstico.
Las sociedades médicas argentinas recomiendan una mamografía anual a partir de los 40 años en mujeres sin síntomas ni antecedentes. A cualquier edad, un bulto, cambios en la forma de la mama, en la piel o el pezón, o una secreción son motivos para consultar.
Prevenir, cuidar y acompañar: un equipo presente en cada etapa.
Para consultas y turnos
Si necesitás realizar una consulta con la Unidad de Patología Mamaria, comunicate con el Sanatorio de la Cañada.
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