La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que realizará un paro general por 24 horas cuando la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La decisión fue comunicada en una conferencia de prensa desde la sede de Azopardo 802.
El anuncio estuvo a cargo del triunviro Jorge Sola, quien advirtió sobre un escenario “sociolaboral absolutamente complicado” y cuestionó el impacto del proyecto oficial sobre los trabajadores.
“Vamos a hacer un paro por 24 horas a partir de las cero hora de que se empiece a tratar este proyecto”, afirmó Sola. Además, precisó: “Esta CGT ha decidido que cuando se trate esta ley va a hacer un paro de 24 horas sin que haya ninguna actividad que lleve adelante su función”.
De manera implícita, los referentes sindicales señalaron que la medida se concretará este jueves 19 de febrero, en línea con el debate previsto en Diputados. El oficialismo busca firmar el dictamen en comisiones y llevar la iniciativa al recinto antes del 1° de marzo, cuando el presidente Javier Milei inaugure el período de sesiones ordinarias en el Congreso.
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Durante la conferencia, Sola sostuvo que “el empleo ha caído 300 mil puestos de trabajo formales en los últimos dos años” y mencionó el cierre de la empresa Fate, que dejó a casi 1.000 trabajadores sin empleo. También habló de “un endeudamiento familiar que crece fuertemente” y de la pérdida del poder adquisitivo.
Desde la conducción cegetista aclararon que no se oponen a una modernización laboral, pero remarcaron que buscan una actualización “sin que signifique perder derechos”. “Esta CGT, como lo ha manifestado tantas veces, está en desacuerdo con este proyecto de ley que ataca a los trabajadores”, expresó Sola, y agregó: “Nos oponemos porque es inconstitucional”.
Por su parte, el triunviro Cristian Jerónimo sostuvo: “Le queremos decir al Gobierno que el pueblo le dio el voto no para que le quite derechos”. Y enfatizó: “La medida de mañana va a ser contundente”.
En paralelo, el Frente de Sindicatos Unidos —integrado por la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA— ya había anunciado una protesta con movilización al Congreso para la jornada en que se trate la iniciativa, lo que elevó la presión interna sobre la conducción de la CGT.



