El Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto de Reforma Electoral que propone modificaciones profundas en el sistema actual, con el objetivo de reducir costos, aumentar la transparencia y cambiar la forma en que se organizan las elecciones en Argentina.
Uno de los puntos centrales es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Desde el Ejecutivo las calificaron como “un experimento fallido y costoso” y plantearon que las internas vuelvan a ser responsabilidad exclusiva de los partidos políticos.
En el comunicado oficial, se indicó que las PASO “solo en 2023 le costaron a los argentinos $45.000 millones y no sirvieron para dirimir ninguna interna relevante”. En ese sentido, remarcaron: “Los argentinos no tienen por qué pagar las diferencias internas de los políticos”.
+ MIRÁ MÁS: El hijo de una de las jubiladas dijo que Adorni le debe otros 65.000 dólares sin documentar
Otro de los cambios apunta a endurecer los requisitos para la creación y mantenimiento de partidos políticos. El proyecto eleva los mínimos de afiliación y los pisos de votos necesarios para conservar la personería jurídica, con el objetivo de evitar los llamados “sellos de goma”.
Qué puntos incluye
Además, se incorpora la afiliación digital, una medida que busca simplificar los trámites y eliminar barreras burocráticas. Según el Gobierno, esto permitirá facilitar la participación política y abrir el sistema a nuevas expresiones.
En cuanto a la campaña electoral, la iniciativa propone eliminar los espacios gratuitos obligatorios en medios de comunicación. Desde el Ejecutivo consideran que se trata de “un subsidio mediático escondido que los argentinos nunca votaron”.
También se plantean cambios en el financiamiento de la política. El proyecto busca transparentar los aportes privados y permitir que sean registrados de manera formal. “Hoy se calcula que solo el 10% del dinero que financia campañas está registrado; el otro 90% es ‘plata negra’”, advirtieron.
En esa línea, se habilita la opción de que los partidos renuncien completamente al financiamiento estatal y se sostengan únicamente con aportes privados, siempre bajo un esquema regulado y trazable.
Por último, el proyecto incorpora el principio de “Ficha Limpia”. Esto implica que las personas con condena en segunda instancia por delitos dolosos no podrán ser candidatas ni ocupar cargos públicos.
“El sistema electoral argentino tiene un problema de fondo: es caro, opaco y subsidia insensatamente a la dirigencia política”, señalaron desde la Oficina del Presidente, y concluyeron que la reforma busca “devolverle el poder a los argentinos”.



