La planimetría incorporada al juicio por la tragedia de Altas Cumbres quedó en el centro de la estrategia de la defensa de Oscar González. El informe marca una diferencia de altura entre el sector por donde circulaba el BMW X1 del exlegislador y el Renault Sandero en el que iban Alejandra Bengoa, Marina y Alexa.
El choque ocurrió el 29 de octubre de 2022 a la altura del kilómetro 10 de la ruta E-34, en proximidades del paraje Niña Paula. Según el relevamiento topográfico, entre la posición previa del BMW negro y la del Sandero rojo había 11 metros de desnivel, una altura equivalente a un edificio de tres pisos.
De acuerdo con la lectura que hacen los abogados de González, esa configuración del terreno incidió directamente en la visibilidad. El Sandero venía realizando una trepada sostenida, con una pendiente en subida del 4%, mientras que el BMW X1 circulaba en sentido opuesto, en bajada, con pendientes variables del 1%, 3% y 4%, señalaron.
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A partir de esos datos, la defensa indicó que existía una especie de “barrera física vertical” entre ambos vehículos. Según indicaron, en ensayos de campo realizados a una distancia de aproximación de 200 metros respecto del punto de impacto se habría constatado que la visibilidad recíproca era nula.
Los defensores del exlegislador afirman que esa situación hacía imposible que González pudiera ver con anticipación que venía un auto de frente. En esa línea, sostienen que “tuvo apenas un segundo” para tomar una decisión y que lo que hizo fue intentar un esquive.

El planteo habla de un “punto ciego” generado por la propia topografía de las Altas Cumbres. Según esa postura, el conductor del BMW X1 estaba físicamente imposibilitado de visualizar a distancia al Renault Sandero si el auto se encontraba realizando un sobrepaso en contramano.
“El quiebre óptico de la loma ocultaba por completo al vehículo infractor”, señalan desde de la defensa asumida por Miguel Ortiz Pellegrini y Eduardo Caeiro. Y agrega que la aparición del Sandero se habría transformado en un obstáculo imprevisto e indetectable hasta que la distancia se redujo de manera crítica.

El testimonio del camionero
Otro de los puntos que mira la defensa está vinculado con los videos del local El Carpintero, que muestran el orden de circulación antes del choque: primero un camión, luego el Sandero y detrás un Fiat Siena. Para los abogados de González, después de esa filmación se habría producido un sobrepaso del Sandero al camión en doble línea amarilla y luego el impacto fatal. La grabación no muestra tal maniobra.
En el expediente ya consta una primera declaración del camionero Roberto Pablo Carranza, que circulaba delante del Sandero. En esa instancia, dijo que no venía viendo al auto rojo y que lo primero que observó fue la parte trasera del vehículo, justo antes de que impactara contra el auto negro.

Carranza también declaró que no podía precisar la velocidad del Sandero ni la del BMW, porque vio ambos vehículos cuando se levantaron de trompa tras el choque. El camionero describió al Sandero como “un fantasma” que apareció en la ruta frente suyo. Para el lunes se espera la declaración de Ana Faraoni, quien circulaba en un Fiat Siena detrás del Renault Sandero y podría aportar más detalles sobre los segundos previos al impacto.
A su vez se espera la incorporación de una testigo que propuso la querella y hasta el momento no brindó testimonio. Se trata de Silvana Herrera, quien en junio pasado contactó a la familia de Alexa y les transmitió que estuvo en el momento de la tragedia.



