La emoción se adueñó del estudio de Es Mi Sueño desde el primer minuto. Fabricio “Pupi” Ortiz, un músico cordobés por adopción y ex integrante de Banda XXI, protagonizó una de las presentaciones más impactantes de la noche y dejó al jurado con “los pelos de punta”.
El artista salió a escena con un desafío fuerte: interpretar “Porque aún te amo”, el clásico de Luciano Pereyra. Sin embargo, lejos de intimidarse, logró transformar por completo la atmósfera del estudio. Con una técnica vocal sólida y afinada, pero sobre todo con una entrega emocional profunda, fue construyendo una interpretación que creció segundo a segundo hasta estallar en una ovación.
+MIRÁ MÁS: Trabaja en la noche, fue a cantar a Es mi sueño y conquistó al jurado por su performance
Cada frase estuvo cargada de sentimiento y eso se sintió tanto en el jurado como en el público. Pero si hubo un detalle que elevó aún más la escena fue lo que ocurría a un costado del escenario: su familia seguía la presentación conmovida. Su esposa y su pequeña hija se robaron parte de las miradas cuando la niña, desde un rincón, le lanzaba besos a su padre, generando una postal tan tierna como inolvidable.
Al finalizar la canción, el estudio explotó en aplausos y los elogios no tardaron en llegar. Carlos Baute fue contundente y no dudó al resumir lo que sentía: “Simplemente, pelos de punta”, lanzó, visiblemente impactado por la performance.

Por su parte, Joaquín Levinton aportó una devolución más detallada. Reconoció que durante algunos pasajes tuvo ciertas dudas, pero que hubo un momento clave que terminó de definir su voto: la reacción del público. Según explicó, sintió a sus espaldas una verdadera explosión de aplausos y gritos, una ovación que reflejaba la emoción genuina que había logrado transmitir el participante.
Con un “verde total” del jurado, Fabricio consiguió el pase a la próxima instancia en un momento cargado de lágrimas, música y un abrazo pendiente con su hija.



