No siempre está a la vista, pero el riesgo es real. Existe un tipo de grasa que permanece “oculta” en el cuerpo y que puede provocar serios problemas de salud: la grasa visceral.
El doctor Sabagh explicó en Telenoche que se trata de una acumulación de tejido graso en la zona abdominal, especialmente alrededor de los órganos internos.
Según detalló, no toda la grasa corporal representa el mismo peligro y la clave está en cómo se distribuye en el cuerpo. “Si yo tengo más grasa en las piernas o en las caderas, no es la peligrosa. La peligrosa tiene una localización especial: la abdominal”, señaló.
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El especialista advirtió que la grasa visceral puede afectar órganos y favorecer el desarrollo de distintas enfermedades. Entre las consecuencias más frecuentes mencionó el hígado graso, corazón graso y páncreas graso. Además, explicó que este tipo de acumulación también puede provocar aumento de la insulina, triglicéridos elevados y diabetes.

Cómo detectar la existencia de riesgo
En ese sentido, remarcó la importancia de diferenciar la grasa visceral de la grasa subcutánea. Aunque ambas pueden encontrarse en el abdomen, no tienen el mismo impacto en la salud.
“La subcutánea es el rollo, lo que uno agarra, lo que está entre la piel y el músculo”, explicó. La visceral, en cambio, se encuentra más profunda.

Otro dato clave es cómo identificarla. El médico explicó que no alcanza solamente con medir la cintura, sino que lo ideal es que un especialista mida la altura del abdomen y observe su forma.
Cuando predomina la grasa subcutánea, la panza suele “caer” porque la grasa se desplaza. En cambio, la grasa visceral genera un abdomen más rígido y elevado, que “va para arriba”.



