Mientras familiares y amigos despedían a Tomás Orihuela, el joven de 19 años que murió tras haber estado detenido en la Comisaría Sexta de barrio General Paz, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros habló en Telenoche sobre el caso.
La muerte del joven sigue rodeada de dudas. La familia denuncia una persecución policial y sospecha del accionar de los efectivos, mientras que la versión oficial sostiene que Orihuela intentó quitarse la vida dentro de una celda y que luego murió por un edema cerebral.
La autopsia, las cámaras y los policías investigados
Quinteros remarcó que la prueba central será la autopsia. “Nosotros preservamos la prueba. No se trata de una cuestión opinable. La prueba va a ser la autopsia y la más importante. El cuerpo habla y se van a saber los resultados en las próximas horas”, sostuvo.
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En esa línea, agregó que ese estudio permitirá contrastar las distintas versiones sobre lo ocurrido. “De esta manera vamos a saber si las versiones son como las plantea la familia o como la versión original”, afirmó.
El ministro indicó además que hay cámaras de video en la comisaría y que se están peritando los celulares de los cinco policías investigados.
“Yo y el Gobierno de Córdoba estamos tan interesados como la familia de saber la verdad”, aseguró Quinteros.
También fue contundente sobre la investigación interna y judicial. “Lo que yo garantizo es que en ningún operativo puede haber mentiras, ocultamiento y mucho menos encubrimiento. Acá no hay impunidad para nadie”, expresó.
Y completó: “No tenemos la costumbre de esconder la basura debajo de la alfombra. Si la Policía tiene algo que ver no lo vamos a tapar”.
Las detenciones previas de Tomás
Orihuela había recuperado la libertad después de pasar cuatro meses detenido en Bouwer. Luego fue arrestado dos veces en menos de 48 horas.
La primera detención se dio el jueves pasado durante el denominado operativo saturación. El arresto se produjo por un pedido de captura de Entre Ríos que ya estaba resuelto pero que aún figuraba en el sistema.
“Primero se detiene a Tomás en un operativo que personalmente encabecé en Bajo Pueyrredón. Detectan por el sistema que registraba efectivamente pedidos de captura, uno de ellos en Entre Ríos, vigentes. Estaban vigentes en el sistema, no en la realidad”, explicó al respecto Quinteros.
El funcionario sostuvo que los efectivos actuaron con la información disponible al momento del control. “El policía tiene acceso a lo que aparece en el sistema. No se cargó la baja de pedido de captura. El pedido de levantamiento nos llegó recién el lunes. Se dio una situación confusa que va a quedar aclarada”, indicó.
Además, señaló que Orihuela registraba antecedentes por dos hechos ocurridos en abril del año pasado: uno por hurto y otro por violación de domicilio.
Quinteros aclaró que el joven había quedado en libertad el viernes y que el sábado por la tarde se dio la segunda detención la cual fue realizada por agentes que patrullaban la zona en un móvil y a quienes les apareció nuevamente el registro de captura que aún figuraba en el sistema.
Sobre las condiciones de detención, afirmó: “Se queda solo en la celda porque se intenta que no esté con otros presos. Se saca los cordones y el cinto o los elementos con los que se puede quitar la vida, pero en este caso lo dejaron con un buzo”.
El ministro insistió en que la prioridad es esclarecer lo sucedido. “Salga para un lado o salga para el otro, esta cuestión necesitamos como sociedad tener la verdad”, cerró.