A casi un año de la muerte de Diego Pérez, sus padres reclamaron que se haga el juicio contra el policía que lo chocó borracho en Carlos Paz y cuestionaron que el acusado siga con prisión domiciliaria.
El hecho ocurrió el sábado 18 de octubre de 2025, alrededor de las 7:50 de la mañana. Diego, de 25 años, iba a trabajar en su Volkswagen Gol Power por avenida San Martín, después de dejar a su esposa una cuadra antes.
En el cruce con Vélez Sarsfield, fue embestido por un Volkswagen Trend conducido por Fernando Reynoso (24), un policía que manejaba borracho, de acuerdo a lo que se conoció de las pericias. “Esta persona había estado toda la noche tomando en la costanera de Carlos Paz”, dijo Fernando Pérez, padre de la víctima, en diálogo con ElDoce.tv .

En junio el fiscal Ricardo Mazuchi pidió elevar la causa a juicio. El expediente pasó a la capital, pero por una apelación regresó a Carlos Paz. Ahora está a la espera en el Juzgado de Control de esa ciudad. La imputación contra Reynoso es de homicidio simple con dolo eventual.
“Que de una vez por todas se haga justicia porque en octubre ya va a ser un año de la muerte de Diego”, reclamó Margarita Ortega, mamá del joven fallecido.
Continúa en su casa
La familia cuestionó especialmente que Reynoso esté en su casa con tobillera electrónica, pese a que, según indicaron, el fiscal había dispuesto que quedara detenido en la cárcel. “Nadie explica por qué Reynoso está en su casa siendo que tendría que estar en Bouwer”, señalaron.
“Solamente el fiscal nos dijo que se da a una persona que está con una enfermedad terminal o tenga un hijo a cargo. Nosotros que sepamos no tiene ninguna enfermedad y ningún hijo a cargo”, agregaron los padres.
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Fernando Pérez expresó la bronca y el dolor de la familia: “Nos sentimos con mucho dolor, con mucha impotencia, porque es algo ilógico. Algo de no creer”.
“Es un asesino al volante, un tipo alcoholizado, un policía que sabía las leyes, que no podía conducir en ese estado, pero no le importó nada”, sostuvo el papá de Diego.

Pérez manifestó que “la balanza siempre se inclina para el lado de la persona que tiene poder”.
El hombre remarcó que el choque “destruyó” a toda la familia y recordó que Diego tenía una hija que cumplirá 2 años en agosto. “Queremos que esté detenido porque hasta ahora nos preguntamos cómo puede ser que él esté en su casa gozando como si nada hubiese hecho, mientras nosotros tenemos que ir todos los días al cementerio a ver a mi hijo”, cerró.


