“Gracias por tantos años juntos, amigos, vecinos, clientes, muchas gracias. Hoy 12/05 cerramos otro local, otra fuente de trabajo. Las razones, la situación económica del país, las familias y la nuestra... Gracias junto a una bandera de Argentina”.
Con ese cartel, un carnicero se despidió de barrio Yapeyú y cerró la segunda de sus tres sucursales en Córdoba. Con profundo dolor, Juan Romero también debió despedir a 10 de sus 18 empleados.
En El Show del Lagarto, contó la difícil situación que atraviesa y el impacto que tuvo la caída del consumo de carne. El comerciante volvió al local después del cierre y reconoció que todavía atraviesa un proceso de duelo. “Hace 12 años que estábamos en barrio Yapeyú. Con la gente del barrio compartimos Fiestas, su historia, así que me costó cerrarlo”, expresó.
La caída del consumo y el impacto en las pymes
Juan explicó que este local había sido su segunda sucursal y formaba parte de un proyecto iniciado hace 16 años en la zona de Sarmiento al 2.300. Sin embargo, aseguró que la fuerte baja del consumo hizo imposible sostenerlo.
“Tuvimos que cerrar por la baja del consumo de carne de nuestros clientes. Tuvimos un historial de 60 kilos per cápita anual de consumo de carne roja y hoy estamos en la mitad: 30 kilos per cápita anual”, señaló.
+ VIDEO: el dolor del carnicero que tuvo que cerrar dos de sus tres sucursales:

El carnicero explicó que primero notó que la gente seguía yendo al local, pero compraba sólo lo que le alcanzaba. Después, según dijo, muchos directamente dejaron de asistir a la carnicería y reemplazaron la carne por otros productos como fideos o arroz.
“Antes la gente, más allá del consumo de carne roja, lograba en el año conformar 100 kilos de proteína animal. Hoy eso tampoco lo logra. También bajó el consumo de pollo y cerdo”, lamentó.
+ MIRÁ MÁS: Ladrón “hombre araña”: trepó en un edificio con pinchos y rejas y aseguran que no para de robar
Juan contó que ya cerró dos locales: el de Olmos 61 y el de barrio Yapeyú. Además, remarcó el dolor que le provocó despedir empleados que lo acompañaron durante años. “18 personas dependían de Carnes Romero y hoy son 8. Y el 8 no es un número, en este número hay historias, hay familias”, expresó.
Entre esos casos, mencionó a trabajadores que estuvieron muchos años en la empresa. “Está Juan, que estuvo 12 años en esta carnicería, que tiene cuatro hijos”, dijo. También habló de Raúl Gómez, un empleado que trabaja con él desde hace 16 años. “Nunca sacó una carpeta médica. Vos imaginate el compromiso que tiene con su trabajo y conmigo”, destacó.
Juan aseguró que le preocupa su familia, pero también el futuro de sus empleados. “Hoy mi gran preocupación son mis empleados”, afirmó.

El comerciante sostuvo que las pymes no especulan y que detrás de cada cierre hay historias, esfuerzo y familias afectadas. “Vengo del trabajo, no soy un capitalista que decidió invertir. Las pymes no especulan, no cierran un negocio y listo. Nosotros damos pelea”, expresó.
“Hoy nunca pensé verme vendiendo herramientas que me costaron muchísimo”, dijo con dolor. Y cerró con una frase de resistencia: “La voy a seguir peleando por la gente que me acompaña”.



