Brasil está conmocionado por el crimen de Pedro Rodrigues Alves, un empresario funerario de 54 años que murió el 15 de febrero después de pasar 10 días internado en grave estado.
Aunque el caso ocurrió a comienzos de año, salió a la luz en las últimas horas a partir de los avances de la investigación. Según las autoridades, la propia esposa de la víctima lo habría envenenado durante semanas con ayuda de su amante.
El plan detrás del crimen
El caso tomó otra dimensión cuando el comisario Édipo Flamia, a cargo de la investigación, detectó una coincidencia clave: el envenenamiento ocurrió en medio del escándalo por las intoxicaciones masivas con bebidas adulteradas con metanol en Brasil, conocido como la “crisis del metanol”.
Para los investigadores, la mujer habría intentado aprovechar ese contexto para simular que la muerte de Pedro era una más de las provocadas por el consumo de alcohol falsificado.
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De acuerdo a la reconstrucción de las autoridades, entre enero de 2026 y la internación del empresario funerario, la acusada habría usado tres sustancias letales para atacarlo: metanol en cerveza, soda cáustica mezclada con medicamentos y un raticida.
Además, la investigación sostiene que la esposa y su amante planearon el crimen para vivir juntos y quedarse con los bienes del empresario. Ambos permanecen con prisión preventiva y fueron acusados de homicidio calificado, con agravantes por uso de veneno y medios crueles.
“La víctima fue sedada y mantenida con ventilación mecánica prácticamente todo el tiempo hasta su muerte”, subrayó el comisario sobre la internación de Pedro, que había ingresado al hospital el 5 de febrero.

La internación y las maniobras posteriores
El 13 de febrero se confirmó que el empresario estaba intoxicado con carbamato u organofosforado. Dos días después murió sin haber mostrado una mejora en su estado de salud.
Según la investigación, la esposa también intentó borrar rastros del crimen. Además, habría pagado a un enfermero de la unidad de terapia intensiva para recibir información privilegiada sobre la evolución de Pedro durante la internación.
El trabajador de la salud terminó sancionado por violar las normas del hospital y el código de ética de la enfermería. En tanto, la mujer está detenida en Chapecó y su amante permanece preso en Palmas.



