Otra crisis política impacta en el flanco militar del gobierno de Ucrania, justo cuando el país invadido sumaba éxitos militares con sus ataques a buques en el Mar Negro y a instalaciones petroleras en territorio ruso.
Hace dos años, Volodimir Zelenski dirimió sus disputas con el máximo jefe militar de las fuerzas ucranianas en torno a la movilización de ciudadanos, destituyendo al admirado general Valery Zaluzhny, estratega que puso en repliegue al ejército ruso que avanzó desde Bielorrusia hacia Kiev en los primeros días de la invasión. Una medida que impactó negativamente en la imagen del joven presidente de Ucrania.
Ahora no fue Zelenski, sino el generalato lo que motivó la renuncia de otra joven y respetadísima figura del gobierno ucraniano: el ministro de Defensa Mykhailo Fedorov.
El ministro renunciante fue el artífice de canalizar positivamente la creatividad desarrollada por emprendedores y por industriales en el terreno de modernos e ingeniosos armamentos. Principalmente, Fedorov fue el impulsor del desarrollo masivo y con niveles de excelencia de drones aéreos y marinos, armas con las cuales las fuerzas ucranianas están causando graves daños a la producción y distribución rusa de hidrocarburos.
La debilidad del país invasor se expresa en la masividad de sus ataques con misiles a puntos poblados de Kiev y otras grandes urbes. Los ataques a blancos civiles muestran la desesperación del Kremlin por lo costosa en términos económicos, militares y políticos que se está volviendo esta guerra, inicialmente calculada para obtener la victoria y poner toda ucrania bajo control de Moscú en apenas un puñado de semanas.
Los éxitos militares de Ucrania y la eficacia de su industria bélica y su maquinaria de guerra está volcando a favor de Zelenski la posición del gobierno norteamericano, inicialmente favorable a Rusia en este conflicto.
Pero el buen momento militar de Ucrania se ve empañado por este nuevo choque en la cumbre del poder, esta vez, con los generales derribando a un joven y popular ministro de Defensa.
Las próximas semanas y meses dirán si Zelenski puede nuevamente, como cuando destituyó al general Zaluzhny, superar velozmente la crisis sin que afecte la efectividad que se había logrado.