Fernando Carimedo viene a ser algo así como una versión siniestra de lo que es Jaime Durán Barba. El consultor ecuatoriano ha asesorado a varios políticos centroderechistas su país, como el ex presidente Jamil Mahuad, el cinco veces candidato Alvaro Noboa, el ex alcalde de Quito Mauricio Rodos y otros dirigentes como Jaime Nebot. También asesoró al ex presidente argentino Mauricio Macri y dirigió la campaña del ex canciller mexicano Marcelo Ebrard, cuando enfrentó en la interna del partido centroizquierdista MORENA a la actual presidenta Claudia Sheimbaun.
No todos sus asesorados fueron respetados y moderados dirigentes. También aportó sus servicios profesionales a Alternativa Liberal, el partido de Pablo Escobar, antes de que se conociera su actividad criminal al frente del Cartel de Medellín, aunque Durán Barba permaneció en Colombia hasta que el líder narco fue detenido. Pero fue la excepción.
En cambio, el accionar truculento en el terreno de la propaganda y los vínculos con el derechismo extremo es la regla en Fernando Cerimedo. Parte de su aparato de propaganda dedicado al linchamiento de imagen pública mediante falsedades y difamación, era La Derecha Diario, medio de comunicación que co-fundó y codirigió con el ultraderechista español Javier Negre, denunciado en México por las campañas de desinformación que orquestó contra la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Derecha Diario ha sido en estos últimos dos años una parte relevante del aparato de propaganda a favor de Javier Milei, de quien fue asesor en la campaña electoral.
En el caso de Carimedo, la regla es la asesoría electoral y la acción propagandística al servicio de dirigentes ultraconservadores. El brasileño Jair Bolsonaro, el hondureño Nasry Asfura y el argentino Javier Milei. Fueron sus clientes más notables. Y no sólo les aportó asesoramiento electoral, sino también fue parte del aparato propagandístico de difamación y linchamiento de imagen a sus opositores y críticos.
Aportó además su aparato de desinformación y generación masiva de fake news en Chile, contra el gobierno del centroizquierdista Gabriel Boric.
Finalmente logró ingresar al gobierno de Bolivia, situándose en las cercanías del presidente Rodrigo Paz. Desde esa posición de poder habría organizado el atentado que dejó malherida a la mujer que lo amenazaba con hacer revelaciones sobre sus actividades que lo destruirían y afectarían muy negativamente a muchos involucrados en sus presuntas conspiraciones.
Los disparos que no mataron a la mujer, serían letales para la carrera de Fernando Cerimedo. El hombre que llegó a ser el poder detrás del trono en un gobierno disfuncional y caótico: el que preside Rodrigo Paz.
Así terminaría el trayecto por la política latinoamericana de un personaje oscuro, al que podría definirse como un pequeño engranaje de lo que el politólogo suizo Giuliano da Empoli llama “ingeniería del caos”. Se trata de los aparatos de propaganda y desinformación que está produciendo y llevando al poder a engendros políticos ultraconservadores, liderazgos patológicos que navegan sobre oleadas de fake news y campañas de difamación y linchamientos en redes.
La Derecha Diario y los ejércitos de trolls, además de las conspiraciones y la corrupción, son armas que manejó diestramente Cerimedo, quién, por lo alto que escaló en el caótico gobierno de Rodrigo Paz quedando en posición de ser el poder detrás del trono, también se podría describir con otro libro de Da Empoli: El mago del Kremlin.