Continúa la controversia y polémica por el crimen del suboficial Luis “Bicho” Azabal, asesinado de un disparo en barrio Villa Belgrano, y la posterior liberación del principal acusado.
En ese contexto, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, anunció una medida reciente: la Policía provincial se constituirá como querellante particular en la causa. “Instruí al Jefe de la Policía de Córdoba a que, en representación de la institución, se constituya como querellante particular en la causa que investiga este crimen”, anunció.
El caso generó fuerte repercusión luego de que el fiscal Víctor Chiapero resolviera la excarcelación de Paolo Zambelli, de 39 años, pocas horas después del hecho.
El funcionario judicial modificó la imputación inicial de homicidio agravado y encuadró el caso como un posible acto de legítima defensa, lo que motivó críticas desde distintos sectores.
A través de sus redes sociales, el ministro fue contundente y ratificó la postura firme del Gobierno provincial. “No vamos a mirar para otro lado”, afirmó, al tiempo que sostuvo que el crimen de Azabal “no es un hecho aislado”.
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En su mensaje, aseguró que la medida busca acompañar el proceso judicial hasta las últimas consecuencias y remarcó: “En Córdoba, el que ataca a un policía, ataca al Estado. Y el Estado responde”. También cuestionó lo que consideró “decisiones judiciales” que debilitan el accionar de las fuerzas de seguridad.
“En Córdoba el que ataca a un policía, ataca al Estado. Y el Estado responde. Necesitamos terminar con las ambigüedades, con las excusas y con algunas decisiones judiciales que terminan debilitando a quienes nos cuidan todos los días. La obligación es cuidar a los que nos cuidan”, expresó Quinteros en su cuenta de X.
El hecho
El episodio ocurrió el pasado jueves por la noche en una vivienda de calle Neper al 5900, en la zona norte de la ciudad.
Según la investigación, una familia había sido víctima de un robo. Tras el alerta de vecinos, Azabal acudió al lugar y, en circunstancias que se investigan, habría sido confundido con un delincuente y recibió un disparo fatal. En la vivienda se secuestraron tres armas, entre ellas una pistola Glock 9 milímetros, que habría sido la utilizada en el hecho.
Mientras avanza la investigación, la decisión de la fiscalía y la postura del Gobierno provincial mantienen abierto el debate sobre el caso. Desde el Ejecutivo insisten en reforzar el respaldo a la Policía y endurecer la respuesta ante hechos de violencia contra efectivos.



