Manuel Adorni quedó nuevamente en el centro de la escena tras conocerse detalles sobre la compra del departamento en el que vive en el barrio porteño de Caballito, una operación que ahora genera cuestionamientos sobre su financiamiento.
Según reveló el diario La Nación, el actual jefe de Gabinete adquirió la propiedad en noviembre de 2025 por un total de 230 mil dólares. Para concretar la compra, tomó un préstamo no bancario que cubrió el 87% del valor del inmueble.
Ese crédito, por unos 200 mil dólares, fue otorgado por dos personas particulares que, además, son quienes le vendieron el departamento. Ambas acreedoras de la hipoteca son mujeres jubiladas, lo que despertó dudas y derivó en cuestionamientos públicos.
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Una de ellas es Beatriz Alicia Viegas, de 72 años, quien trabajó en relación de dependencia en una inmobiliaria y tuvo participación en la constructora Nazca Gold SRL, de la que ya no forma parte. Según los registros, figura como una de las vendedoras del inmueble y acreedora del crédito.
La otra prestamista es Claudia Sbabo, de 64 años, quien actualmente mantiene una relación de dependencia con una editorial y tampoco registra actividad empresarial relevante. También aparece como titular del 50% del crédito hipotecario que permitió concretar la operación.

De acuerdo a la documentación oficial, cada una aportó cerca de 100 mil dólares para financiar la compra, quedando ambas como acreedoras en partes iguales. La escritura establece que el departamento pasó a ser propiedad de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, en un 50% cada uno.
Otro de los datos que despertó particular atención es que ambas mujeres están afiliadas al PAMI, detalló Clarín.
Patrimonio en la mira
Este episodio se suma a otras informaciones sobre el patrimonio del funcionario, como la adquisición de una vivienda en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz por parte de su esposa y las posteriores remodelaciones del inmueble.
Además, trascendió que durante esas obras el matrimonio alquiló otra casa dentro del mismo barrio cerrado, lo que incrementó las sospechas sobre su capacidad económica y movimientos financieros recientes.

Todo este contexto derivó en una denuncia presentada por el diputado nacional Esteban Paulón, que quedó en manos del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, quienes deberán avanzar en la investigación.
El caso se suma también a la polémica por el viaje de Adorni en avión privado a Punta del Este, otra situación que ya está bajo la lupa judicial y que profundiza el escándalo alrededor del jefe de Gabinete.


