La tensión diplomática entre Argentina y Brasil sumó este domingo un nuevo capítulo. El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para pedirle explicaciones por las recientes declaraciones de Javier Milei, que generaron malestar en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión se produjo después de que Milei cuestionara duramente al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, durante su participación en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro en San Pablo. Según diplomáticos citados por el diario Folha de S. Paulo, la convocatoria del embajador argentino estuvo directamente relacionada con esas declaraciones.
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Pero no fue el único motivo de preocupación para Itamaraty. También generaron repercusión las acusaciones de Milei contra el gobierno de Lula, al que señaló como el principal financista de una supuesta campaña contra Argentina. “¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil”, sostuvo el mandatario durante su visita a La Rural. Luego agregó: “Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaba un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿Usted se olvida que los asesores de Massa eran un grupo de brasileños?”.
Desde Brasil respondieron con dureza y calificaron de inéditas las declaraciones del presidente argentino. “No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño”, expresó la Cancillería brasileña.
En el mismo comunicado, remarcó que resulta “especialmente lamentable” que el conflicto involucre a un país con el que Brasil mantiene 203 años de relaciones y que es su principal socio comercial. Horas antes, Brasil ya había llamado a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en señal de rechazo a los cuestionamientos de Milei contra Lula.



