El proyecto petrolero Sea Lion volvió a quedar en el centro de la escena por su avance hacia la explotación de crudo en aguas cercanas a las Islas Malvinas, en pleno Atlántico Sur. Esta situación encendió las alarmas en el Gobierno argentino que impulsa una serie de medidas, tal como anunció este jueves el presidente Javier Milei.
Se trata de un desarrollo offshore, es decir, ubicado mar adentro, que busca extraer petróleo de un yacimiento descubierto en la zona. La iniciativa está en manos de dos compañías extranjeras: la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
+ MIRÁ MÁS: Una por una: las medidas que anunció Javier Milei por la causa Malvinas
A fines de 2025, las empresas tomaron la decisión de inversión para avanzar con el proyecto. Según precisó Infobae, esa instancia implica que las evaluaciones técnicas, económicas y financieras ya fueron completadas y que el desarrollo pasó a una etapa más concreta.
Rockhopper había anunciado en mayo de 2010 el descubrimiento de crudo en el área, que con el paso de los años derivó en el actual proyecto Sea Lion.
Inversión multimillonaria y 30 años de explotación
El plan contempla un desembolso inicial de alrededor de 1.800 millones de dólares hasta alcanzar la primera producción de petróleo.
A esa cifra se sumarían otros 2.100 millones de dólares destinados al resto de la explotación. En total, el desarrollo está proyectado para extenderse durante 30 años.

El objetivo de Sea Lion es avanzar con la producción sostenida de petróleo en el yacimiento offshore y convertir la zona en un área de explotación energética de largo plazo.
El avance del proyecto volvió a generar preocupación en Argentina por tratarse de una iniciativa de capitales extranjeros destinada a extraer recursos en aguas próximas a las Islas Malvinas, en un territorio cuya soberanía continúa en disputa.



