La megaestafa con viajes a Brasil que tiene como epicentro a Córdoba dejó al descubierto una maniobra que combinó promesas, cambios de último momento y finalmente la desaparición del principal sospechoso que se mantiene prófugo. Mientras avanza la investigación judicial, los damnificados reconstruyen cómo fueron engañados.
El caso tomó estado público el pasado 16 de marzo, cuando varios pasajeros contaron su situación en El Show del Lagarto. Desde entonces, se acumularon denuncias de personas de Córdoba y otras provincias como Buenos Aires.
Una de las damnificadas, Stela, de San Nicolás, relató el desconcierto que vivieron el día del viaje: “Compramos un viaje a Travels Checkin en cuotas, desde el año pasado pagamos, somos la mayoría gente jubilada”. Y agregó: “Esperamos hasta las 16 y ahí nos enteramos por una pasajera de Córdoba que ellos no habían viajado el día anterior”.
Según se pudo establecer, los viajes costaban alrededor de 600 mil pesos, aunque en algunos casos el monto ascendía a unos 740 mil. En total, se estima que hay unos 60 pasajeros afectados y un perjuicio cercano a los 30 millones de pesos.
Mónica, otra damnificada en Córdoba, contó a ElDoce.tv que llegó a la agencia de calle Bedoya al 100, en barrio Cofico, por intermedio de una amiga que ya había planificado el viaje.
Describió además que en el local “abajo funcionaba una casa de ropa y subiendo una escalera la agencia de viajes”. Aunque notó algunas irregularidades, la confianza de otros clientes que ya habían concretado excursiones la convenció.

Cambios de horario y señales de alerta
Los problemas comenzaron días antes del viaje, cuando el dueño de la empresa empezó a modificar el horario de salida. Primero, el colectivo iba a partir el viernes 13 a las 22:30 desde la agencia, luego pasó a las 3:30 de la madrugada y finalmente a las 7 desde la terminal.
“Eso ya empezó a parecernos raro”, explicó Mónica. La situación se volvió definitiva cuando los pasajeros llegaron a la terminal y el colectivo nunca apareció.
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Ante la incertidumbre, regresaron a la agencia, pero se encontraron con el local cerrado. “Había otros grupos citados en distintos horarios y tampoco salieron”, agregó.
Otro dato que generó indignación es que, según testimonios de las víctimas, días antes de desaparecer el dueño habría viajado con un contingente a Brasil. Al parecer ese grupo regresó, pero él no.

Además, denunciaron que las oficinas “desaparecieron ese viernes y sacaron todas las publicaciones”, lo que dejó a los clientes sin ningún tipo de contacto.
La causa avanzó en las últimas horas con la detención de una mujer de 49 años, imputada por estafa reiterada, mientras que el propietario de la firma sigue prófugo con orden de captura.



