• Últimas noticias
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
EN VIVO

Temas de hoy:

  • El femicidio de Agostina
  • Mundial 2026
  • El Doce en el Mundial
  • Constatadores
  • Tiempo
  • Inseguridad
El DoceOpinión

El escondite perfecto

Me gustaba jugar a la escondida. Era mezcla de astucia, velocidad mental y física, la adrenalina de perseguir o ser perseguido y la sensación de victoria si te librabas o te tocaba contar y no se te escapaba ninguno. Me gustaba que jugáramos en las obras en construcción. Había una, incluso, a la vuelta de mi casa, a la que le había estudiado todos los recovecos.

Jorge Cuadrado
Por Jorge Cuadrado
13 de septiembre 2018, 12:49hs
"No sé si me habré dormido o qué. Lo cierto es que dejé de escuchar voces y ruidos".
"No sé si me habré dormido o qué. Lo cierto es que dejé de escuchar voces y ruidos".
Seguinos en Google

Me acuerdo de que pasaron varias semanas desde que yo la propuse hasta que fuimos a jugar ahí. Probablemente entre la barra de amigos se corrió la bola de que me estaba entrenando y evitaban a propósito el lugar, hasta que no les quedó más remedio que aceptarla.

Éramos ocho o nueve. El número ideal. Recuerdo haber elaborado una estrategia y que todo me veía saliendo a la perfección. Me ofrecí a contar y descubrí al Rodi Rubiolo, el más picante del grupo, el verdadero rey de la escondida, en el hueco de una persiana.

Se nos había hecho tarde ese día de invierno. Habíamos llegado a la obra como a las cuatro, así que tratábamos de ir rápido antes de que se hiciera oscuro.

+ MIRÁ MÁS: El ajuste es del otro

Cuando contó el Rodi, me escondí en el sitio que tanto había estudiado. Un hueco suficientemente ancho en una especie de doble pared que no podía detectarse desde ningún punto de observación. Me acurruqué lo mejor que pude, para ocultarme y para combatir el frío que se volvía intenso. Había calculado el tiempo que necesitaba para librar a todos. El Rodi en algún momento iba a tener que salir de la obra y yo, en un par de saltos, estaría en la piedra.

Desde mi escondite ideal escuché que los fue descubriendo a todos. Hasta que solamente quedé yo. Se hacía tarde y había empezado a sentir el frío con rigor.

No sé si me habré dormido o qué. Lo cierto es que dejé de escuchar voces y ruidos. No había corridas, ni susurros, ni pasos furtivos. Supuse que me estarían buscando afuera, pero como no estaba seguro no me animaba a saltar para llegar a la piedra.

Quizá el Rodi me estaba tendiendo una trampa. Pero los minutos pasaron. Todo se volvió oscuro y el frío ya era insoportable. Recuerdo mis labios duros y los pies entumecidos. Cuando empecé a sentir miedo, ese terror hecho de frío, oscuridad e incertidumbre, salté de golpe y corrí lo más rápido que pude. “Piedra libre para todos mis compañeros”, grité. Grité fuerte. Un grito ahogado, mezcla de júbilo y desesperación.

Pero nadie me escuchó. Ni en la obrita en construcción, ni afuera, ni en toda la cuadra. Vaya uno a saber cuándo se habían ido todos. Corrí. Corrí con impotencia un par de vueltas a la manzana. Corrí gritando en vano cada uno de los nombres de mis compañeros, hasta que mamá salió de casa y me ordenó que me metiera urgente en el baño porque me iba a morir de frío.

Por supuesto que el episodio me marcó. Con el mismo rigor del frío y la oscuridad de aquel juego. Pero ninguno de mis amigos me habló jamás del tema y por orgullo nunca quise preguntarles. En mis días de autoestima alta pensaba que no querían reconocer que les había ganado. Cuando, por el contrario, bajaba la guardia y me entraban los golpes de la angustia, sentía que se habían olvidado de mí, que simplemente se trataba de que no habían registrado mi ausencia.

+ MIRÁ MÁS: Las orejas del Henry

Años estuve masticando esa duda. Años en los que nunca pregunté y nadie me aclaró nada tampoco. Hasta que nos hicimos grandes. Cada uno de nosotros siguió su camino, se mudó de barrio, de ciudad, fue a la facultad o consiguió un trabajo.

Un día escuché hablar de “bullying” y ya no pude dejar de asociar aquel episodio con esa palabra. Eso era. Mejor dicho, eso empecé a pensar. Que me habían hecho bullying. Que habían preparado todo para darme vaya a saber qué lección.

Un día me encontré con el Rodi y otro amigo de aquella escondida. Ya estábamos casados y teníamos hijos. Y quizás por eso me animé a preguntar. Les dije que durante años me había perseguido la pregunta de por qué no me habían buscado y hasta reconocí que tenía ese recuerdo clavado como una espina larga y dolorosa. Pero ellos se miraron como si les hubiese hablado de ciencia ficción. Ninguno se acordaba de ningún juego de escondida en esa obra y mucho menos de haberme dejado solo y muerto de frío en el vestidor de la pieza de arriba.

Empezaron a acordarse de otras cosas. De los partidos de fútbol en la canchita de la otra cuadra, de cuando se nos ocurrió jugar al elástico con las chicas. Se rieron un rato hasta que se cansaron, me palmearon la espalda y cada uno tomó por su lado.

Con el tiempo me encontré con otros participantes de aquel juego. Ya teníamos hijos grandes. Pero nunca me animé a preguntarles nada más.

Esta columna fue publicada en el programa Córdoba al Cuadrado de Radio Suquía – FM 96.5 – Córdoba – Argentina.

Leé también

"Cada vez que pueda voy a cantar el himno más fuerte a ver si al menos uno o dos se contagian".

Quiero a mi país

Marcelo Bielsa le pidió perdón a Crespo después de más de 15 años.

Mejor que hacer es decir

"Todavía recuerdo ese hormigueo en el pecho, esa sensación a la que le llamaba felicidad".

Ya no puedo pedirte perdón

Lo más leído

1

Los hinchas argentinos con El Doce en Kansas: el pedido al Cuti, el trapo para Messi y la figurita de Julián

2

La mamá de Messi habló en medio de los rumores por la salud de Jorge, el padre del capitán

3

Cayó el hombre que quedó filmado cuando robaba un auto en Alta Córdoba: tenía antecedentes

4

Femicidio de Agostina: la investigación paralela tras la declaración de la extrabajadora de Wachitas

5

Goyco y Palermo hablaron con El Doce y se rindieron a los pies de Messi: “No hay más calificativos”

Temas de la nota

InfanciaBullying

Más notas sobre Opinión

U.S. President Donald Trump arrives at Paris Orly airport, following the G7 Summit, in Orly, France, June 17, 2026. REUTERS/Evelyn Hockstein

La “derrota humillante” que Trump causó a Estados Unidos

Por Claudio Fantini
El estrecho de Ormuz.

El acuerdo que reabre el Estrecho de Ormuz

Por Claudio Fantini
"Preservar lo que amamos", reza un cartel del partido de derecha de Suiza, a favor de establecer el límite de población en 10 millones de habitantes. REUTERS/Stefan Wermuth

Suiza y la idea de poner techo al crecimiento de la población

Por Claudio Fantini

© 2026, TELECOR SACI

Seguinos en las redes

Últimas noticias

  • Horóscopo de Piscis de hoy: jueves 18 de junio de 2026
  • Horóscopo de Acuario de hoy: jueves 18 de junio de 2026
  • Horóscopo de Capricornio de hoy: jueves 18 de junio de 2026
  • Horóscopo de Sagitario de hoy: jueves 18 de junio de 2026

Secciones

  • Últimas noticias
  • Actualidad
  • Política
  • El Doce y vos
  • Cuarteteando
  • Agenda
  • Show
  • Deportes
  • Estadísticas Deportivas
  • Tendencias
  • Internacional
  • Opinión

Sitios amigos

  • TN
  • eltrece
  • Ciudad Magazine
  • Cucinare

Seguinos en las redes

© 2026, TELECOR SACI

Mapa del sitioTérminos y condicionesComunicadosComercial