Daniel Passerini creó una unidad ejecutora para reforzar el control de locales nocturnos en Córdoba. La decisión se tomó después del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en una causa que tiene como principal detenido al empleado municipal Claudio Barrelier y al bar Wachitas bajo la lupa.
El intendente explicó en Arriba Córdoba que el objetivo es aumentar las atribuciones del Ente de Fiscalización y Habilitaciones, además de mejorar su capacidad operativa. En ese marco, reveló que funcionarios municipales recibieron amenazas en medio de los controles a establecimientos de la noche.
+ VIDEO: la palabra del intendente Passerini en Arriba Córdoba:

Para evidenciar lo que es controlar la noche de Córdoba, Passerini contó que el dueño de Punta Alvear amenazó a un funcionario y fue denunciado penalmente. “Al presidente del ente de fiscalización le pusieron dos balas arriba del escritorio”, aseguró y sostuvo que antes de su gestión “nadie lo tocaba”.
La nueva unidad
El intendente indicó que el viernes firmó un decreto para crear una unidad ejecutora que integre distintas áreas de la Municipalidad y de la Provincia. La intención, según explicó, es llevar adelante una revisión en un plazo de 90 días sobre las habilitaciones vinculadas a la actividad nocturna.
Passerini señaló que existen más de 7 mil habilitaciones y que muchas fueron entregadas hace años. También advirtió que algunos locales clausurados cambian la actividad declarada o la razón social para volver a funcionar.
+ MIRÁ MÁS: todo sobre el femicidio de Agostina Vega
“El ente de Fiscalización y Habilitaciones funciona desde el año pasado y pasó de 90 a 700 clausuras”, afirmó. Según el intendente, el organismo trabaja “con mucha dificultad”, pero con acciones concretas.
Además, anticipó que se habilitarán canales de denuncia para permitir intervenciones rápidas. También dijo que enviarán cambios a dos ordenanzas centrales: la de habilitaciones y la de espectáculos públicos.
Los inspectores
Passerini también habló de agentes municipales que rechazaron sumarse al ente de fiscalización amparados en cuestiones gremiales. Según planteó, algunos inspectores podrían perder su condición si no cumplen con el rol de fiscalizadores.
“Muchos de estos que no han querido colaborar están procesados y detenidos”, sostuvo. Además, remarcó que de los agentes incorporados al ente recibieron declaraciones juradas.
El intendente consideró necesario crear un registro público para impedir que locales con clausuras reiteradas vuelvan a abrir bajo otra razón social. También planteó que las sanciones alcancen al inmueble y al propietario para cortar con maniobras que, según dijo, se repiten en la noche cordobesa.
“Entiendo que esta es la oportunidad de terminar esta problemática”, concluyó Passerini. El anuncio llega en medio de la conmoción por el femicidio de Agostina y del debate sobre los controles municipales a los locales nocturnos.



