En medio de un clima de dolor y tensión, familiares, amigos y vecinos despidieron este jueves a Tomás Orihuela, el joven de 19 años que murió tras permanecer detenido en la Comisaría 6ª de la ciudad de Córdoba.
El cortejo partió desde la sala velatoria ubicada sobre avenida Patria al 300, en barrio Alto General Paz, rumbo al Cementerio Parque Catedral, ubicado a la vera de la ruta E-53, camino a Río Ceballos.
La despedida estuvo marcada por lágrimas, gritos, abrazos y el sonido constante de motos. Durante varios momentos, los motociclistas realizaron “cortes” con los caños de escape, una modalidad que ya se había repetido en la previa del velorio. La caravana incluyó autos, motos y dos colectivos dispuestos para trasladar a vecinos y allegados hasta el cementerio.
En medio de la conmoción, la madre de Tomás tomó la palabra y pidió expresamente que no haya nuevos incidentes, luego de los enfrentamientos a tiros entre policías y vecinos registrados este miércoles en Bajo Pueyrredón.
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“Por el amor de Dios les pido que no hagan quilombo, lo despidamos como tiene que ser. Por favor, no hagan más quilombo para que yo pueda defenderlo a mi hijo. Me arrancaron un pedazo de mi corazón, quiero que me dejen vivir en paz”, expresó entre lágrimas, rodeada de familiares y amigos. Los presentes llevaban remeras blancas con un pedido de justicia para esclarecer cómo murió el joven.
La zona contó con un operativo preventivo especial tras los incidentes ocurridos en el cruce de ruta nacional 19 y Ciriaco Ortiz, donde hubo quema de cubiertas, pedradas, seis detenidos y tres policías heridos. Según informó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, los efectivos están fuera de peligro.
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La muerte de Orihuela sigue bajo investigación. La autopsia preliminar determinó que falleció por “asfixia mecánica por ahorcadura” y que el cuerpo no presentaba golpes. Según la versión oficial, el joven se habría quitado la vida con un buzo dentro de la celda.
Sin embargo, la familia no cree en esa hipótesis y pide que se investigue si hubo instigación al suicidio o una privación ilegítima de la libertad.
La causa está en manos del fiscal Andrés Godoy, quien ordenó la intervención de la Dirección de Investigaciones Operativas de la Policía Judicial. También se esperan pericias sobre los celulares de los policías que estaban de guardia al momento del hecho.



