Las refacciones de la Quinta de Olivos donde reside el presidente Mauricio Macri junto a su familia, costaron $ 17.825.468. Remodelaciones que controla cuidadosamente su mujer, Juliana Awada.
Tras largos meses de obras, según publicó el diario Perfil, se remodelaron el chalet presidencial, la casa de huéspedes, el chalet de secretarios, se refaccionó la canchita de fútbol y el hidromasaje.

El resembrado en la cancha de fútbol costo unos 20 mil pesos, lugar donde todos los martes funcionarios y diputados realizan el picadito del PRO. Pero, las reformas no llegaron a los vestuarios, donde ya hubo quejas porque hay apenas cuatro duchas.
En el chalet presidencial los trabajos fueron en las terrazas, donde “se reemplazaron zócalos rotos que permitían el ingreso de humedad a la casa, se retiraron instalaciones eléctricas en desuso expuestas a la intemperie, se remediaron cables desgastados”, según el informe, y se pintó a nuevo. También se reparó el sistema central de aire acondicionado ya que “había interrupción, obstrucciones y desperfectos que imposibilitaban el adecuado acondicionamiento de los ambientes”.
Además, se instaló una cocina que no había en el chalet presidencial, el baño se hizo a nuevo.

Se gastó $ 9.927.8421,46 en los arreglos y $ 1.823.576,81 en muebles nuevos. Todo se pintó de color blanco.
En el chalet de huéspedes se instalaron electrodomésticos, un mueble vestidor en la suite principal y se desmontaron las griferías para reacondicionarlas. Se invirtieron $ 1.496.884,74 en arreglos y $ 816.321,87 en muebles.
En el chalet de secretarios se gastaron $ 385.097,17. La mayoría en reparaciones (carpintería y albañilería, pintura nueva e iluminación) y $ 77.507,76 en muebles. Por último, en el anexo presidencial se invirtieron $2.745.323,960.




