Uriel Biondini tiene nueve años y es el único nene que asiste a la primaria de la escuela nº 26 del Paraje la Criolla de Bragado, a unos 220 kilómetros de Buenos Aires.
El alumno quedó solo junto a su maestra, Alejandra Ramos, hace dos meses cuando la compañerita que empezó este año con él se cambió de primaria. La falta de chicos se debe a que vive poca gente en la zona y a esto se suma el problema de las inundaciones, lo que hizo que los pocos que vivían allí se mudaran.
Hoy, las únicas dos personas de la escuela piden ayuda para que no se cierre y para que Uriel pueda tener compañeros, para sociabilizarse durante su aprendizaje. Mirá el video.

La maestra y directora vive a unos 70 kilómetros (entre ida y vuelta) que hace todos los días para dar clases. En el camino, busca a Uriel por su casa con su Renault 12 blanco y, juntos, cruzan campos hasta llegar a la escuela.
Por supuesto que Alejandra hace todo en el colegio, no solo le enseña a su único alumno, también es portera, limpia y le prepara la merienda a Uriel, mientras él solo juega a la pelota o pasa el tiempo en la computadora, durante el recreo.

“Yo lo hablé con la inspectora y le dije que me sentía frustrada porque sé que para Uriel es importante el intercambio con pares. Ella me respondió que no se pueden sacar chicos de abajo de la tierra”, dijo la maestra con lágrimas en los ojos.
“No vamos a mentir en la matrícula para continuar, nuestro plan es fomentar el ingreso de alumnos para el año que viene, aunque tengo miedo de que no lleguemos. Le pongo el corazón a esta escuela y Uriel también, es muy buen estudiante y quiere terminar acá. Espero que no se quede sin esa oportunidad”, concluyó la maestra.




